span style="color: rgb(153, 51, 0); font-family: georgia;">Es mi Málaga
la bella...... Málaga tierra gitana, con su luz y su alegría, en el
mundo soberana, orgullo de Andalucia. El Perchel y Capuchinos, El Palo y
La "Triniá" barrios son que ni en La Gloria más bonitos lo
encontrarán..... Te llevo en el pensamiento y lloro de sentimiento
cuando me alejo de ti.
¡¡Viva Málaga señores!! Tierra donde yo he "nacío", viva Málaga señores, rincón del cielo "caío".
Son
unos fragmentos de una poesía sobre Málaga, que mi hija recitaba con
mucho arte, vestida de marenga-malagueña; por cierto, El Palo se lo
introduje yo (soy Paleña), ya que la original nombraba al barrio de La
Victoria.
Continuando con las costumbres populares, vuelvo a la gastronomía, que es a lo que vamos.
La
sencillez era la caracteristica principal de los platos que cocinaba mi
madre, cocina tradicional, casera y popular, quizás milenaria, donde
los frutos del mar eran los reyes; es por ello por lo que que en "Mi
cocina" pueden encontrar una gran mayoria de recetas de pescados y
mariscos.
Esta
cazuela es una de las que más me gustan, tal y como la he preparado,
quiero con ella una vez más señalar la cocina malagueña.
Para hacerla:
En
una cazuela poner un buen chorreón de aceite oliva virgen, echar un
tomate hermoso y maduro, un pimiento verde, media cebolla y dos o tres
dientes de ajo cortado en trocitos y freirlos a fuego lento.
Una vez lista la fritada echar una cucharadita de pimentón (pimiento molido dulce).
Llenar
de agua, salar al gusto, agregar las almejas (previamente puestas en
agua durante una media hora a fin de que suelten la posible arena que
traigan en su interior) y llevar a ebullición. Echar azafrán o en su defecto colorante alimentario, patatas cortadas en rodajas y dejar cocer unos minutos.
Cuando
la patata esté medio cocida, añadir un puñado de arroz por comensal,
los langostinos pelados y una rama de hierbabuena (si lo pueden hacer
con gambas aún mejor).
Cocer durante unos quince minutos aproximadamente y retirar del fuego procurando que el arroz esté aún enterito.
Dejar reposar unos minutos y servir acompañado por una ramita fresca de hierbabuena.
¡¡ Buen provecho!!