Mujer, 27 años
Madrid
España
Antigüedad: 13.12.2007
Hoy contamos con una nueva noción de Fernando para conseguir las mejores instantáneas de nuestras recetas. En esta ocasión nos habla de la posición más correcta para fotografiar y del juego que podemos hacer con el enfoque.
Un niño asomado a la mesa
Hace unos 20 años, la tónica en libros de cocina, revistas y menús eran los platos fotografiados desde arriba, más o menos con el ángulo de un paracaidista que examina el suelo donde va a aterrizar. Hoy día el estilo ha cambiado, y los platos se ofrecen poniendo la cámara casi a ras del mantel. Se diría el punto de vista de un niño asomado a la mesa.
Esto es comprensible en las fotos de hamburguesas, lasañas, tartas y otras elaboraciones con varios 'estratos'. Pero, ¿por qué se hace así continuamente, salvo excepciones? Los profesionales explican que de esa forma añadimos la tercera dimensión a la imagen. Y esto tiene dos ventajas. La primera es que podemos incluir al fondo una elegante copa, una salsera, un bouquet de flores, incluso un rincón en la penumbra. Cualquier cosa que nos guste como acompañamiento gráfico.
Y el segundo motivo es que, dentro del mismo plato, podemos hacer un enfoque selectivo. El cine nos ha familiarizado con el rostro nítido de un personaje sobre un fondo desdibujado. Sea una montaña, una calle, o el vestíbulo de hotel, reconocemos el escenario sin esfuerzo y sin que el personaje pierda protagonismo.
La misma técnica se ha impuesto en la fotografía culinaria. Podemos jugar con el zoom de nuestra cámara para enfocar sólo una parte del plato, o todo, mostrando cada elemento con la nitidez que nos apetezca.
Con una fotografía 'de paracaidista', todo quedaría a la misma distancia del objetivo, y no podríamos hacerlo. Lo conseguiremos bajando el punto de vista, para asomarnos a la mesa como un niño goloso.

Concurso: tu receta estrella italiana
■ ►Cocina, por Patricia Pamos el 10/02/2012
320 visitas
9 respuestas
12/02/2012
por ZenyLpz