La primera
vez que visité Thailandia, allá por el año 1993, y a pesar de haber
viajado a otros paises orientales, como Japón, China y en el año 82 a
la que por aquel entonces era colonia británica: Hong Kong, me quedé
totalmente cautivada por este maravilloso pais.
De su cultura, su filosofia, su gente y como no de su gastronomía.
Sobre
todo es increibla la forma en que presentan sus platos, los adornos
frutales imitando a las flores, verdaderas obras de arte, aparte de un
sabor increiblemente diferente y sorprendentes.
Thai, significa libertad; Thailand, sería algo así como tierra de los hombres libres.
Os propongo esta ensalada que combina perfectamente fruta y marisco. Brotes
tiernos lo más surtido posible, langostinos cocidos (pelados y abiertos
para poder quitar la tripa central), trozos de pulpa de papaya.
Para salsear: Poner
en un bol zumo de lima (en su defecto limón), aceite vegetal (yo uso
aceite de oliva), una cucharadita de salsa de pescado (lo venden en
cualquier supermercado, inclusive con el nombre Thai) aunque en su
defecto pueden poner una cucharada de soja, una cucharadita de azucar
moreno y un pelín de sal.
Emulsionar mezclando bien todos los ingredientes.
Salsear por encima de la ensalada y lista para disfrutar.
Originariamente a esta ensalada se le pone pimiento rojo picante, cortado en trocitos; yo he suprimido el picante.