INGREDIENTES:
A) Para la parte del chocolate:
- 225 g de chocolate negro
- 2 sobres de polvos de cuajada
- 375 ml de nata (crema de leche)
- 375 ml de leche desnatada
- 25 g de azúcar
B) Para la parte de la piña:
- 300 g de piña de lata en su jugo
- 2 sobres de polvos de cuajada
- 375 ml de nata (crema de leche)
- 375 ml de leche desnatada
- 25 g de azúcar
C) Para adornar: lo que queramos. Yo utilicé esta vez unas bolitas de chocolate, tipo maltessers gigantes, conguitos, chocolate negro fundido para hacer las letras y números...
ELABORACIÓN:
1º) Hacemos la parte del chocolate negro: ponemos a calentar la mitad de la leche, con toda la nata (crema de leche), el azúcar y el chocolate negro troceado. Cuando el chocolate esté totalmente fundido, incorporaremos la otra parte de la leche, previamente calentada, en la que habremos disuelto los 2 sobres de polvos de cuajada (batir muy bien para que no queden grumos) y removeremos sin parar hasta que empiece a hervir, momento en que retiraremos el caldero del fuego y seguiremos batiendo unos segundos más.
2º) Verter la crema de chocolate en la tartera desmoldable y no moverla durante al menos 5 minutos, para darle tiempo a que cuaje un poco y quede perfectamente nivelada. A los 15 minutos, más o menos, podemos hacerle unas rayas cuidadosamente con un tenedor, para que la segunda capa, la de piña, se adhiera perfectamente a la de chocolate.
3º) Hacemos la parte de piña: trituramos la piña con la mitad de la leche, el azúcar y con toda la nata (crema de leche). Ponemos a calentar esa crema y cuando empiece a hervir, cortamos el hervor y le añadimos la otra mitad de la leche, caliente, con los 2 sobres de cuajada bien disueltos. Removemos bien y llevamos casi al punto de ebullición, momento en que retiramos del fuego el caldero y removemos unos segundos más.
4º) Para verter la crema de piña sobre la capa de chocolate casi cuajada, utilizaremos una espumadera o un cucharón, evitando de esta manera que la crema de piña caliente caiga bruscamente sobre la capa de chocolate y la malogre. Dejaremos que pasen unos 4-5 minutos sin mover la tartera desmoldable y, cuando haya transcurrido ese tiempo, la trasladaremos con sumo cuidado a la nevera, donde deberá reposar al menos 6 horas. Si podemos dejarla de un día para otro, mejor.
5º) Para decorarla... Cada cual a su gusto. Yo fundí chocolate negro, lo metí en una jeringuilla con boquilla pastelera fina, esperé a que no estuviese tan caliente para que no saliera muy líquido (cuesta más hacer las formas de chocolate) e hice letras y números sobre papel sulfurizado o para hornear, llevándolo a la nevera para que cuajase nuevamente. Coloqué bolitas de chocolate y conguitos y... ¡lista!