De nombre científico Cardium Edule, el berberecho es un molusco que tiene las valvas o conchas de forma casi esférica. Posee entre 22 y 28 costillas bien marcadas y vive en fondos fangosos y de arena fina próximos a las costas.
Es muy abundante y proviene, en su mayor parte, de las extracciones en Galicia, aunque existe una pequeña cuota (casi siempre en conserva o congelado) procedente de Holanda, Dinamarca y Portugal.
Forma de cocinar
Los berberechos conviene ponerlos en agua fría con abundante sal el día anterior a su consumición, para eliminar los granos de arena. En el momento de sacarlos del recipiente, se hará con sumo cuidado y procurando no remover, ya que en el fondo es donde se habrán depositado los sedimentos. Si se van a consumir en crudo, se hace recomendable repetir la operación un mínimo de dos veces.
Después se aclaran con agua fría. Los berberechos son muy delicados, por lo que hay que conservarlos siempre en frío. Si uno de ellos está abierto, hay que tirarlo. Para consumirlos, una de las maneras más apreciadas es al natural, es decir, crudos, si bien para abrirlos se necesita bastante práctica.
Pero las formas más tradicionales son la cocción en agua abundante y sal, o bien la cocción al vapor; en este caso, se introducen los berberechos en una marmita, se le añade medio vaso de agua y se pone a fuego moderado hasta que todas las piezas estén abiertas.


