Los grandes vinos de la Ribera del Duero han marcado un hito. ¿Cómo podríamos analizar la trayectoria vinícola de nuestro país sin hacer un alto en Castilla-León? El nexo de unión entre la uva y Castilla es histórico, siendo para la comarca motivo de desarrollo económico, pero también una fuente religiosa, que culmina en la imagen de Nuestra Señora de la Vid.
En el corazón de Castilla y León, la región se extiende a lo largo de unos cien kilómetros, siguiendo el curso del Alto Duero. Comprende 19 municipios de Valladolid, cinco de Segovia, seis de Soria y 59 de Burgos. 115 km. de longitud y 35 de anchura unen a 100 municipios que forman la denominación. Destacamos algunos como Peñafiel, Roa o Aranda del Duero. La provincia de Burgos cuenta con el 85% del viñedo.
Tipos de vinos
El área a la que pertenece la Denominación de Origen Ribera del Duero produce una extensa gama de vinos que contiene desde rosados hasta tintos, jóvenes o envejecidos. Los rosados destacan por su color rosa guinda muy débil, con matices rosa fresa y reflejos azules o violáceos. Pertenece a la escala de los rojos y presenta aromas primarios, frutales.Los tintos se dividen en jóvenes - llegan al mercado pocos meses después de la vendimia y poseen una gran intensidad de color -, crianza - han permanecido un mínimo de 12 meses en barrica de roble, se comercializan dos años después de la vendimia, oscilan entre el oscuro picota y el rojo guinda- , reserva - cumplen 36 meses de envejecimiento entre barrica y botella cumpliendo un mínimo de 12 meses en la barrica, se distribuyen el tercer año tras la vendimia- y gran reserva.
Estos últimos muestran una excepcional calidad. Pasan un reposo mínimo de 60 meses en total, con al menos 24 meses en barrica, seguidos de 36 meses en botella y sin poder llegar al mercado antes de haber transcurrido cinco años desde la vendimia.
Uvas maestras
El prestigio alcanzado por los Ribera del Duero se debe, en gran parte, a la uva mayoritaria en la zona: la tinto fina o tinta del país (la tempranillo riojana), que es la principal para los tintos y da como resultado suntuosos vinos cuyos principales rasgos son mucho cuerpo, fruta y color. Además, son apropiados para una larga conservación.El alto coste de la uva ha hecho que bastantes bodegueros abandonen la fabricación de tintos jóvenes que no son tan beneficiosos en el mercado. Igual suerte corren los vinos rosados, confeccionados con albillo o blanca del país y que están notando un fuerte retroceso.
No ocurre lo mismo con los grandes, Crianza, Reserva y Gran Reserva, que se suelen elaborar a partir de la uva cabernet sauvignon, que presta su complejidad, o de la merlot, muy aromática. En limitadas ocasiones se recurre a la garnacha tinta, muy apreciada por la coloración que aporta a los caldos.
Denominación de origen
La historia de la Ribera del Duero es la de una denominación joven que, gracias al intenso esfuerzo de trabajadores como los agricultores o bodegueros, están haciendo de estos vinos unos de los más codiciados tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Este rotundo triunfo está muy vinculado a los Vega Sicilia, considerados todo un clásico de la enología mundial.El 21 de Julio de 1982 se firmó la aprobación de la Denominación de Origen Ribera del Duero y de su Consejo Regulador por orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Suelo y clima
Al situarse en la gran meseta septentrional, los suelos están, en su mayoría, recubiertos de sedimentos, convirtiéndolos en terrenos arcillosos y arcillosos-ferrosos. La altitud oscila entre los 700 y 1000 m.Las condiciones atmosféricas influyen mucho en las viñas. La crianza y maduración de la uva guardan una enorme relación con el tiempo. Enmarcado dentro del clima mediterráneo, se caracteriza por largos y severos inviernos, con pocas lluvias y muchas fluctuaciones en las temperaturas durante las estaciones. En resumen, es continental, extremo y poco lluvioso. Además de estas condiciones, la ubicación en los márgenes de los ríos dota a los vinos de unas características propias que los hace únicos.
Platos para un Ribera
Los mejores restaurantes nos deleitan ofreciéndonos una formidable carta de vinos, donde nunca falta Ribera del Duero, garantía de éxito.Aunque pueden acompañar cualquier plato por su amplia gama de variedades, suelen resultar elegidos los tintos, idóneos para carnes y especialmente recomendados para los formidables guisos castellanos. El tinto es la pareja perfecta de legumbres, quesos frescos, corderos, vacuno o cerdos, reservándose los de crianza para la caza tanto mayor como menor y los quesos curados.