Mejor utilizar patatas de carne harinosa y las de maduración temprana. Nos darán buen resultado las variedades Kennebec, Spunta y Flamenco. En Inglaterra utilizan las King Edward o Maris Piper. Si no conseguís ninguna de estas variedades siempre podéis recurrir a la variedad Monalisa, actualmente la patata más vendida en España. Son bonitas y uniformes y además las más versátiles del mercado. Sirven lo mismo para un roto que para un descosido: fritas (absorben poco aceite), cocidas (no se rompen) o asadas.
Ingredientes para 4 personas:
De 6 a 9 patatas según tamaño
Aceite
Sal
Harina
Preparación:
Pelad las patatas, cortadlas a gajos, rallad las diferentes caras del gajo con un tenedor, y ponedlas a hervir en una cazuela con agua fría. Llevad a ebullición y dejad cocer a fuego lento unos 5 minutos.
Escurrid con un colador, dejad reposar unos minutos y agitar el colador suavemente para eliminar toda el agua.
Freid las patatas en aceite muy caliente, previamente rebozadas en harina.
Pasad a una bandeja untada con aceite y dejadla en el horno a 200º, con calor arriba y abajo, aproximadamente 30 minutos o hasta que las patatas estén doradas.
Quedan realmente impresionantes y sirven para acompañar un buen número de platos.
Esta receta me la facilitaron Cecilia y Luis: así preparan ellos las patatas para su Roast Beef.