Estos últimos días están siendo muy calurosos, demasiado, así que hay que ir tirando de helados, y si además llevan una de las frutas del verano pues mejor aún. Las cerezas son una de mis frutas preferidas, aunque normalmente no preparo nada con ellas, debo de reconocer que prefiero la fruta tomada como tal más que en distintas elaboraciones, pero sí que es verdad que a los helados le va muy bien todo tipo de fruta. Esta receta que os traigo hoy es bastante sencilla, sin ningún ingrediente raro, y se la vi a Frabisa. El color de mi helado ha sido más oscuro, debido a la intensidad de color de la cereza en sí. Es un helado muy refrescante que os gustará a todos en casa. Ya veréis.
INGREDIENTES:
600 gr. de cerezas o picotas
100 gr. de azúcar
100 gr. de agua
500 ml. de nata (crema de leche) para montar
80 gr. de azúcar
30 gr. de azúcar invertido o miel
PREPARACIÓN:
Lo primero que haremos será preparar un almíbar con 100 gr. de azúcar y 100 gr. de agua, dejaremos hervir durante unos seis minutos. Y después bajaremos la temperatura e introduciremos las cerezas deshuesadas (yo lo he hecho a mano, pero existe una maquinita que las deshuesa con mayor facilidad). Dejaremos las cerezas durante unos diez minutos a fuego lento hasta que se ablanden. Entonces retiramos y dejamos enfriar. Una vez fría la mezcla trituramos con una batidora o robot.
Montamos la nata (crema de leche) bien fría, añadiéndole el azúcar casi al final y una vez montada le añadiremos también el azúcar invertido o la miel con movimientos envolventes. Incorporamos las cerezas en almíbar. Mezclamos bien. Si lo vamos a hacer en la heladera meteremos el mix del helado en el frigorífico durante unas cuatro horas para que se enfríe bien y mantecar en mejores condiciones. En caso de no tener heladera congelaremos la mezcla en un envase metálico y durante un periodo de unas cuatro horas sacaremos cada hora para remover bien con un tenedor o robot para evitar que la mezcla cristalice.
Si tenemos heladera, después de dejar enfriar el mix mantecaremos en ésta durante unos 45 minutos hasta conseguir una textura de helado. Congelamos durante unas horas más antes de servir.
Voy a estar unos días fuera, por lo que posiblemente no aparezca mucho por aquí hasta el miércoles 6 de agosto. Mientras tanto os deseo que paséis un feliz verano.
Lidia.