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Crumble de cerezas y almendra



Yo siempre he sido de vaso medio vacío, de "ponte en lo peor", un poco ceniza  incluso. Hay quien piensa que así se vive peor porque estás siempre angustiado por las cosas malas que te pueden pasar aunque luego no te pasen. Pero cuando SÍ te pasan, ya tienes el callo hecho, y lo que es aún mejor: después de pasar por el infierno, no hay más que una posibilidad: sólo se puede mejorar. Eso es lo que le pasa a mi verano, a partir de aquí sólo puede ser mejor.


Desde el 28 de junio que entré en urgencias con mi hija mayor hasta el 2 de agosto que salí del hospital después de tener a la pequeña una semana ingresada, mi verano ha sido un despropósito febril. Llevo más de un mes sin dormir con lo que mis principios acerca de no retocarme estéticamente por aquello de no sufrir un dolor gratuito, han sido sustituidos por mis  nuevos principios: hay que quitarse las bolsas de los ojos como sea y el dolor no importa porque no tengo sensibilidad en este cuerpo que no duerme.


Aunque bien pensado, he desarrollado una vertiente pragmática de mi personalidad pesimista, y ya de tener que pasar por cosas malas, por lo menos sacarles provecho? he pensado que con la cara que tengo, puedo acercarme por el casting de  The  Walking  Dead.  Yo creo que un papel de zombie protagonista me cae fijo. Además les iba a salir barata a la productora porque no hace falta que gasten ni gota de maquillaje en mí. Paso perfectamente por una  no-viva . A saber: ojos inyectados en sangre, ojera marrón-negruzca, piel verdosa, arrugas? Me faltaría alguna herida abierta que otra pero dado que no duermo y manipulo comida y cuchillos sólo es cuestión de tiempo que me falte algún dedo. Lo veo claro.


Hace semanas que preparé este crumble de cerezas pero no había tenido ocasión de publicarlo. Porque no me atrevía a subir nada en mi estado insomne ya que podría perfectamente haber puesto una foto del termómetro y el ventolín en lugar del crumble y claro, no creo que le hubiese abierto el apetito a nadie.
Es una receta muy sencilla que la mayor dificultad que entraña es la que hay siempre que se manipulan cerezas para una tarta, hay que deshuesarlas. Hay aparatitos para hacerlo pero yo lo hago a mano y como ya os he avisado alguna vez, es muy recomendable hacerlo con guantes porque el color que dejan en las uñas es de todo menos agradable a la vista. Vamos, que si te quieres arruinar la manicura y pasar a tener manos de haber estado rascando la tierra líate a deshuesar cerezas (anda! esas uñas negras le darían aún más credibilidad a mi aspecto zombie, como de haber estado escarbando para salir de la tierra al estilo Thriller )


Un crumble es parecido a un pie , pero con la particularidad de que la masa va algo más enriquecida, más parecida a una masa de galletas y lleva huevo y ésta en concreto lleva tammbién almendra, y además la parte de masa que se coloca por encima no va estirada y plana sino que se pone directamente en pegotes para que quede ese aspecto de migas crujientes al hornearse.
Pues nada, os voy a dejar ya con la receta porque a este paso se me vuelve a complicar el verano (modo pesimista -on) y se acaban las cerezas
Ingredientes
Para la masa de crumble
200 grs de harina de todo uso
100 grs de azúcar
1/2 cucharadita de levadura química
Una pizca de sal
75 grs de mantequilla muy fría y cortada en cubitos
80 grs de pasta de almendra (yo compré una pasta de mazapán en Lidl que tenía mucha azúcar. Si la compráis sin azúcar o hacéis vuestra propia pasta, añadid más azúcar a la cantidad de azúcar inicaial)
1 huevo tamaño L ligeramente batido
3 ó 4 gotas de extracto de almendra (opcional)
Para el relleno de cerezas
800 grs de cerezas ya sin hueso y cortadas por la mitad (como 1 kg de cerezas enteras)
50 grs de azúcar
una cucharada sopera colmadita de Maizena




Preparación

Precalentar el horno a 180º y engrasar y forrar con papel sulfurizado la base de un molde rectangular o cuadrado. Reservar
Mezclar en un bol la harina, azúcar, levadura química y sal. 
Añadir la mantequilla cortada en cubos y la pasta de almendra y mezclar con un pastry cutter o con un tenedor, o con los dedos hasta obtener una masa con aspecto de migas.
Añadir el huevo batido y el extracto de almendra y amasar un poco hasta tener una bola homogénea pero sin toquetear en exceso. 
Dividir la masa en dos y reservar una mitad en la nevera. Con la otra mitad forramos la base del molde. Podemos estirarla con un rodillo y forrar luego la base del molde o directamente ir aplastándola con los dedos hasta que cubra toda la base.
Preparamos el relleno mezclando las cerezas con el azúcar y la Maizena y lo echamos sobre la base de masa que teníamos en el molde. Lo nivelamos bien.
Cubrimos el relleno con la otra mitad de la masa pero la echamos en pegotitos por encima de las cerezas. 
Horneamos durante unos 30 min o hasta que veamos que está doradito y el relleno está burbujeante.
Dejamos enfriar y cortamos en porciones con un cuchillo afilado.



Cosas a tener en cuenta:

- Si quieres ver una preparación parecida a la de la masa (aunque no lleva huevo ni pasta de almendra) mira esta receta de Apple Pie


A veces la realidad ya es peor de lo que podamos imginarla...



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