Quiero dedicarle, tal y como le he prometido una receta, ésta tan de mi madre, seguro que le gustará.
Mi madrina, para consumo propio, criaba pollos, gallinas, pavos y conejos; allá por los años cincuenta, teniendo un gran patio, espacio suficiente para tener animales y tiempo era una buena forma de tener un buen "super" en casa.
Criaba los pollos y las gallinas con maiz y alfrecho, los conejos con alfalfa, todos los animales los tenía bien limpios y alimentados, como si fuesen sus "bebes".
Vivía muy cerca de mi abuela, por lo que cada dia la visitaba y disfrutaba con ella viendo como ayudaba a romper el cascarón y que salieran los pollitos, el ayudarla a darles de comer y tener en mis manos a los más pequeños.
El sabor y la textura de los huevos lo recuerdo especialmente, yemas doradas y sabrosas. Lo único que nunca quise ver era como sacrificaba a los animales, de hecho desde pequeña y hasta hace muy poco tiempo no podía comer conejo; lo cocinaba pero no lo probaba.
Mi madre, con esa magnifica materia prima preparaba arroz; intento seguir sus pasos, pero el sabor de sus arroces no lo consigo, no sólo por los ingredientes fisicos, sino me falta el más importante, su toque personal: "su cariño".
En esta ocasión he preparado el arroz con conejo de la siguiente forma:
En una sartén con aceite de oliva virgen freir los trozos de conejo, salándolos previamente, procurando que queden doraditos. Sacar y reservar.
En el mismo recipiente pochar dos o tres dientes de ajo picaditos, media cebolla y dos tomates (sin semillas, ni piel) medianos cortados en trozos; una vez hecha la fritada, agregar un chorreón de vino blanco y dejar reducir.
Poner en la paellera los trozos de conejo y la fritada, agregar una cucharada de pimentón (pimiento molido dulce).
Mientras preparar un caldo con algunos trozos de conejo como la cabeza, costilla etc...., dejarlos hervir, espumerear y colar el caldo.
En el caldo cocer la verdura: habichuelas verdes cortadas en trocitos), chicharos ( guisantes) y zanahoria. Probar de sal, sacar la verdura y reservar.
Mantener caliente el caldo al que se le añade una cucharada de colorante alimentario (si es posible azafrán).
Agregar dos puñados de arroz por persona, removerlo con el conejo y la fritada durante unos minutos; añadir el caldo (el doble de volumen que de arroz) y dejar cocer a fuego fuerte unos quince minutos.
Pasado este tiempo, echar las verduras y dejar a fuego lento unos diez minutos más aproximadamente.
Apartar del fuego y dejar reposar.
¡¡Buen provecho!!