Cocinando Vengo Idea guardada 16 veces
La valoración media de 12 personas es: Excelente

Cómo hacer cuajada casera, muy fácil

 

La cuajada casera, es un postre original del País Vasco y Cantabria, hecho con leche de oveja, allí se le conoce con el nombre de mamia.

Es un postre muy sencillo de hacer, y es muy económico. Se suele acompañar de miel y frutos secos, lo que lo hacen un postre muy completo, y que les encanta tanto a niños como a mayores.

¡Venga!, vamos a preparar una riquísima cuajada casera.

 

Tabla de contenido

¿Qué es el cuajo, y donde lo compro?
¿Qué leche utilizo, UTH, pasteurizada o fresca?
¿Por qué leche en polvo, o cloruro de calcio?
¿Leche de oveja, cabra o vaca?
Receta Cuajada casera
Información útil
   

¿Qué es el cuajo, y donde lo compro?

El término cuajo deriva del latín, del sustantivo “coagulum”, que se podría traducir como “coágulo”.

El proceso de la coagulación se lleva a cabo en el estómago de algunos mamíferos, en el periodo de lactancia, a partir de la fermentación de la mucosa. Esto es posible gracias a una proteína de la leche llamada caseína.

Hoy en día, los cuajos de origen animal son sintéticos. Se pueden adquirir en formato líquido, polvo o pastillas, para ello, se utiliza quimosina (la enzima extraída del abomaso) y pepsina (enzima digestiva de origen bovino y porcino).

También encontraremos cuajo de origen vegetal, este se obtiene de las hojas del cardo mariano, se comercializa en formato líquido. Se utiliza sobre todo en el Mediterráneo.

El cuajo lo podremos comprar en farmacias, lecherías, y en establecimientos donde se vendan suministros para hacer queso.

Si quieres saber más, te dejo este enlace a la Wikipedia que explica ampliamente que es el cuajo.

 

¿Qué leche utilizo, UTH, pasteurizada y fresca?

La leche normal que encontramos en las estanterías de los supermercados, a temperatura ambiente, son las leches denominadas UTH. Éste proceso consiste en someterla leche a un proceso de temperatura muy alto, unos 135 °C, entre dos y 8 segundos. Con este método se consigue alargar la conservación de la leche, de esta forma la podemos almacenar sin que se estropee durante varios meses. Ya que la uperización ha matado los posibles patógenos, pero también las bacterias que son necesarias para que la leche cuaje. Por lo cual NO podemos utilizar las para hacer cuajada.

Otro método de destruir los patógenos, sería someter la leche a 72 °C durante 20 segundos, este sistema se denomina pasteurización, de esta forma se eliminan los microorganismos que pueden ser nocivos, pero quedan intactos los que nos ayudarán a que la leche cuaje. Al pasteurizarse, la leche no estará cruda, pero sus características son muy similares a la leche fresca. Éste tipo de leche se tienen que guardar en la nevera, y consumir en unos cuatro días.

Por lo tanto, la leche que tenemos que utilizar para conseguir una riquísima cuajada casera, será la fresca, y si no la encontramos, compraremos la pasteurizada.

En el siguiente apartado te explicaré porque es mejor utilizar leche fresca antes que la pasteurizada, aunque sean muy similares sus características.

 

¿Por qué leche en polvo, o cloruro de calcio?

En los procesos de uperización y pasteurización, la leche pierde algunos nutrientes, como por ejemplo el calcio, que es necesario para que la leche cuaje bien.

Para compensar esta pérdida, en el mercado venden unos botes de cloruro de calcio, que vienen provistos de un gotero, de esta forma añadiremos el calcio que los procesos han eliminado.

Hay veces que el cloruro de calcio es difícil de adquirir, en estos casos podemos sustituirlo por la leche en polvo (entera o semi desnatada) la cual aportará el calcio necesario.

Si la leche no ha sufrido ningún tipo de proceso para eliminar las bacterias, antes de poder consumirla, será necesario hervirla a fuego lento, para eliminar posibles patógenos que dañe nuestra salud. En este caso no será necesario añadir ningún tipo de calcio, ya que la leche no lo habrá perdido.

 

¿Leche de oveja, cabra o vaca?

La auténtica cuajada, tradicionalmente se elabora con leche de oveja, que le da su sabor característico, y cremosidad. Gracias a poseer una mayor cantidad de grasa, cuajara mejor que otros tipos de leche. Es importante que la leche sea de calidad.

Pero en muchas ocasiones, en ciudades y algunos pueblos, es difícil adquirir este tipo de leche, pero por suerte, también es posible hacerla con leche de cabra o de vaca, aunque su sabor varía un poco.

Si la leche que has utilizado no acaba de cuajar bien, prueba con otra marca diferente.

   

   

 

Ingredientes


1 litro de leche fresca de oveja, cabra o vaca, la mejor es la de oveja
1 cucharadita de café (5 ml.) de Cuajo líquido unas 20 gotas
2 cucharadas de leche en polvo (50 g.) o 1 cucharadita de café (5 ml.) de cloruro de calcio

Opcional
Azúcar panela o miel
Una pizca de Sal

Accede al Conversor de unidades

 

Preparación

 

Paso 1

En primer lugar, añadiremos la leche a un cazo, si la leche es fresca, sin ningún tratamiento para eliminar las bacterias, primero la herviremos, y dejaremos que se enfríe hasta unos 45 o 50 °C.

Si la leche es pasteurizada, directamente la calentamos a fuego medio hasta llegar a unos 45 o 50 °C. Si no tenéis un termómetro, para poder medir la, en el cazo metéis un dedo, y justo cuando empiece a quemar ya estará a la temperatura correcta.

En ambos casos añadiremos una pizca de sal, que potenciará el sabor de la cuajada casera, y si la queremos como dulce, añadiremos también el azúcar o el endulzante que más nos guste, y removemos bien.

Información
Si no utilizas leche de oveja, ni el cloruro de calcio, añade las cucharadas de leche en polvo desde el primer momento, para que se integre bien, y no se formen grumos.

Importante
Consulta en el envase del cuajo la temperatura óptima, existen varios tipos de cuajo diferentes que necesitan temperaturas diferentes.

 

Paso 2

Una vez alcanzada la temperatura, retiramos la leche del fuego.

Si hemos optado por ponerle en lugar de leche en polvo, el cloruro de calcio, este es el momento de añadirlo al cazo, y removerlo bien.

Ahora tenemos dos opciones

    1. Una de ellas es, echar directamente el cuajo en la leche, y remover bien.
    2. Y la otra es, repartir las gotas de cuajo en los tarros donde vayamos a servir la cuajada, aproximadamente dos o tres gotas por recipiente.

En ambos casos, vertemos la mezcla en los tarros y dejamos que repose en un lugar cálido, sin mover para nada, entre 30 minutos y una hora.

Pasado este tiempo la leche ya debería de estar perfectamente cuajada, ahora la dejamos reposar en la nevera hasta el momento de servir.

 

Paso 3

Ya tendremos nuestra riquísima cuajada casera, sólo nos queda decorar con unas hojas de menta, o espolvorear con un poco de canela, otra opción sería, echar un chorro de miel por encima.

Uuuuuuumm está tremenda.

Ya me contareis como os ha salido, espero que os guste.

   

 

Información Útil


    * Mientras la leche está en el fuego, no dejes de removerla continuamente.
    * Lo mejor para la coagulación, es utilizar leche entera o semidesnatada.

Fuente: este post proviene de Cocinando Vengo, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Crema de espinacas receta fácil

La crema de espinacas es un plato con un alto contenido en nutrientes, tanto en vitaminas como en minerales, los cuales nos aportan un gran beneficio para la salud. Algunos beneficios que nos aportan ...

Judías verdes con salsa de tomate

Las judías verdes con salsa tomate, son un plato muy completo y saludable, y además son fáciles y rápidas de cocinar. Un plato muy sencillo de elaborar y compuesto por ingredientes fáciles de encontra ...

Etiquetas: postres y dulces

Recomendamos