Pensé que así sería más fácil y no habría que cortar y repartir por las mañanas. Incluso si quieres te "lo llevas puesto". Ideal ahora con la vuelta al cole.
Ya sabéis que la medida es el propio vaso de yogurt.
Ingredientes (para 18 cupcakes)
1 yogurt de limón
3 huevos tamaño L
2 medidas de azúcar
3 medidas de harina
15 gr. de levadura
1 medida de aceite de girasol
Ralladura de 1 limón
Precalentamos el horno a 180º.
Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve (así los cupcakes quedarán súper esponjosos).
Batimos las yemas con el azúcar e incorporamos las claras a punto de nieve y el yogurt y seguimos batiendo hasta que estén perfectamente integrados todos los ingredientes.
Añadimos la harina y la levadura previamente tamizadas y el aceite de girasol. Por último agregamos la ralladura de limón y mezclamos bien la masa.
Colocamos las cápsulas en una bandeja y las llenamos más o menos a la mitad. Horneamos 20 minutos dependiendo del horno. Nos aseguramos que están hechos introduciendo un palito de brocheta y comprobando que sale limpio.
Para el glaseado
El zumo de 2 limones
150 gr. de azúcar glass
La ralladura de 1 limón
Mezclamos el zumo de los limones con el azúcar glass teniendo cuidado que no se formen grumos y que el azúcar esté perfectamente disuelto.
Sacamos los cupcakes del horno y dejamos que se enfríen antes de glasearlos.
Con las claras a punto de nieve, conseguimos que estos cupcakes estén muy esponjosos. Al glasearlos lo que conseguimos es que además, estén muy jugosos.
Como véis, la receta es súper sencilla y a los niños les encanta.
Ana