¡Ay Dios mío!
¡Que me he enamorado!
Pero como he tardado tanto tiempo en descubrir que la calabaza en los dulces es ideal, ideal.
Lo dicho, todo comenzó con un Pumpkin Pie que hice para Megasilvita y el flechazo fue absoluto, luego han venido estos cupcakes y más adelante habrá más os lo aseguro.
Con estos Pumpkin Cupcakes & Cheese Cream participo en el #Retoalfabetodulce que organiza mi amiga Ana de Cook the Cake, cuyo ingrediente elegido ha sido el queso.
Estos días me he acordado de mi amiga Bea de Corazón deCaramelo, porque en uno de sus últimos post, hablaba de que se tenía que encerrar en su cocina con su horno para volver a asar calabazas, porque nunca es suficiente, sobre todo si quieres tener una buena reserva de puré de calabaza congelado para el resto del año.
Pues ni corta ni perezosa, me hice con dos buenos ejemplares de calabaza, las metí enteritas en el horno a 180 grados unos 45 minutos.
Luego esperas a que se enfríen y la piel sale súper fácil, también puedes abrirlas por la mitad y con una cuchara le quitas las semillas y luego las vacías, troceas la carne de la calabaza toscamente y las dejas escurrir un par de horas en un colador para verduras, una vez bien escurridas le pasas la batidora hasta hacerlas puré.
Mi amiga Glo Las dulzuritas de Glo me dio la idea de congelar el puré en porciones en bolsas de congelación de unos 300gr. Y así es como tengo casi dos kilos de puré de calabaza esperando ser usados en mis próximas recetas.
Dar con la crema de queso ideal no ha sido fácil para mí, de todos los frosting que conozco el que más me gusta es el de queso, por su sabor y porque no lleva tanta azúcar ni mantequilla. Pero claro te encuentras que para que tenga una consistencia adecuada para cubrir una tarta o darle forma con la manga y que quede definido el dibujo, tienes que atiborrar la crema de azúcar glas y entonces ya no es tan atractiva para mi la crema de queso.
Yo he partido de la receta de mi querida Belén de Cupcakes a gogo.
La elección del queso es fundamental, para mi la que mejor resultados da es la marca Philadelphia en sabor y en textura sobre todo, luego la marca hacendado tampoco está mal, pero si puedo escoger…
No soy mucho de fondant como sabéis los que me seguís, pero si me gusta incluir de vez en cuando algunas cositas de decoración, tampoco es que se me de muy bien modelar, ya os he contado que yo suspendí dibujo técnico en el instituto, un trauma y un drama con 14 añito.
Pero me he sobrepuesto y con la ayuda de mi prima aquí tenéis mis primeras calabacitas, me parece oír unos aplausos al fondo, os lo agradezco…jejeje.
INGREDIENTES:
Para los Pumpkin Cupcakes:
Rinde para unos 20/24 cupcakes dependiendo del tamaño de las capsulas.
90 ml de aceite de girasol o de oliva suave.
280gr de puré de calabaza.
½ cucharadita de sal.
115 ml de buttermilk.
2 y ½ cucharaditas de levadura en polvo.
½ cucharadita de bicarbonato.
1 y ½ cucharadita de espéculos (si no tienes puedes sustituirlo por ¾ de cucharadita de jengibre, ¾ de cucharadita de nuez moscada y ¼ de cucharadita de clavo molido)
1 cucharadita de canela.
Para el Cheese & Cream:
Para cubrir unos 20/24 Pumpkin Cupcakes.
300gr de queso Philadelphia (mejor si es la marca original).
200gr de mantequilla en punto pomada.
200gr de azúcar glas.
½ cucharadita de extracto de vainilla.
¼ de cucharadita de goma xantana.
Para las calabacitas:
Fondant color naranja.
Colorante marrón.
Cacao en polvo.
ELABORACIÓN:
De los cupcakes:
Precalentamos el horno a unos 170 grados.
Lo primero que hacemos es elaborar el buttermilk, para ello ponemos 100ml de leche entera con 15ml de zumo de limón o de vinagre, removemos y dejamos reposar al menos 15 minutos.
Ponemos el puré de calabaza, la sal el buttermilk y el azúcar en un cuenco grande y mezclamos con una batidora de varillas a mano. Agregamos los huevos uno a uno, batiendo bien cada vez.
Tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y las especias.
Agregamos la mezcla de harina en varias tandas mezclando con una espátula y por último añadimos el aceite mezclando bien pero sin batir y sólo hasta que lo veamos bien integrado.
Llenamos las capsulas dos tercios de su capacidad y horneamos 20 minutos, para comprobar que están cocidos insertamos una brocheta y si sale limpia es que ya están.
Sacamos la bandeja de los cupcakes y los dejamos reposar unos 10 minutos sobre una rejilla, pasado este tiempo, los sacamos de la bandeja y los depositamos en la rejilla para que terminen de enfriarse.
Para el Cheese Cream:
Batimos la mantequilla junto con el azúcar glas en nuestro bol de la batidora con el accesorio de la pala a velocidad baja al principio, si no quieres tener un lindo paisaje nevado en tu cocina, cuando se haya integrado el azúcar glas con la mantequilla podremos l podremos ir subiendo la velocidad hasta que la mezcla esté blanqueada y esponjosa.
Añadimos la vainilla, las goma xantana y el queso, este debe estar bien frio de la nevera, a velocidad máxima con el accesorio de la pala dejamos que se mezcle unos segundos hasta que veamos que está perfectamente integrada, si te pasas de tiempo, se cortará la crema y no te valdrá, así que tendrás que ir parando y viendo, cuando la hagas unas cuantas veces le pillarás el punto perfectamente.
Para las calabacitas (nivel de dificultad 10):
Hacemos bolitas de unos 6 gramos, en mi caso y con una esteca o cuchillito realizamos unas hendiduras.
En un poquito de fondant de color naranja ponemos un poco de colorante marrón hasta que coja el color que queremos y después formar unos rabitos.
Con un pincelito y un poquito de cacao en polvo oscurecemos las hendiduras y la zona del rabito.
La dificultad es máxima como podéis comprobar, todavía estoy recuperándome del esfuerzo manual y mental que me supuso.
MONTAJE:
En esta ocasión yo he elegido una boquilla rizada, la número 6b de Wilton.
Con la manga llena de crema presionas en el centro del cupcake y dejas que salga la crema libremente hasta que tenga el tamaño que deseas.
Espolvoreamos con un poquito de canela y colocamos encima nuestra calabacita (nivel de dificultada 10) encima de la crema y ¡et voilá!
Realmente deliciosos con un sabor y una jugosidad extraordinaria, combinados con la crema de queso es como tocar el cielo con los dedos.
Espero que la disfrutéis y que si la hacéis me lo contéis, si tenéis alguna duda preguntad que yo os respondo con gusto. Si te gusta la receta te animo a compartirla con tus amigos.
Como siempre os dejo con el verdadero pedacito de cielo:
“El camino del Señor es una fortaleza para los que andan en integrigad, pero destruye a los que hacen maldad” Proverbios 10:29