Los Hornos de Leña vuelven como elemento clave en muchas cocinas. A pesar de que en las últimas décadas habían quedado limitados a un elemento muy asociado a los ambientes rurales, desde hace un tiempo muchas personas que cuentan con el espacio adecuado, optan por adquirir uno para disfrutar por las ventajas gastronómicas que supone preparar recetas horneadas en horno de leña.
El horno para cocinar ha desarrollado distintas versiones a lo largo de los siglos. Las más conocidas son dos: la primera con el fuego en una cámara baja o caldera y una cámara de cocción encima y la segunda el horno de una sola cámara abovedada dentro de la cual se hace el fuego primero y se cuecen los manjares después. Este último es el más utilizado en muchos lugares del mundo.
En Alfarería Duero cuentan con hornos elaborados a partir del material de mayor capacidad refractaria que es el caolín capaz de acumular calor de manera muy eficiente y que permite cocinar varios platos diferentes en una sola hornada en función de la temperatura. Pero, ¿Sabes cómo se cocina en un horno de leña?
¿Cuáles son las características de un buen horno de leña?
Las instalaciones de este tipo suelen tener una forma semiesférica para facilitar la circulación de aire en el interior. Los alimentos reciben el calor por radiación tanto de la base del horno como de la cúpula donde se crea una bolsa de aire caliente que envuelve a los alimentos.Los materiales refractarios deben ser los adecuados para resistir altas temperaturas, absorber y retener el calor, pero también resistentes al choque térmico cuando la variación de temperatura sea muy intensa. El material refractario por excelencia es el caolín.
La boca del horno ha de ser suficientemente grande como para meter y sacar la comida cómodamente y mantener avivado el fuego cuando sea necesario. La leña es un combustible barato, renovable y con alta eficiencia energética.
Es importante que el horno cuente con un sistema de medición de temperatura para controlar en todo momento tanto el proceso de encendido como el horneado de las recetas
¿Cómo se cocina en un horno de leña?
La dinámica para cocinar en un horno de leña pasa por introducir la leña, quemarla y dejar que vaya acumulando calor el habitáculo del horno. A priori parece sencillo, pero existen trucos o pequeñas recomendaciones para hacer más rápido y efectivo este proceso.Para que la combustión arranque, hay quienes recomiendan usar pastillas de encendido. No obstante, y aunque sean ecológicas, hay riesgo de que dejen aromas desagradables. Es mejor utilizar papel de periódico o cartón y colocarlos en la parte inferior seguidos de leña fina, leña de más calibre y por fin la leña más gruesa del tamaño y grosor del brazo de un adulto.
Cuando la leña se ha consumido y queda la brasa es cuando llega el momento de cocinar, las temperaturas van a depender de cada plato, lo habitual es cocinar entre 180 y 250 ° C para asados, 240 ° C para hacer pan, las pizzas se hornean a 300 – 350 ° C dependiendo del grosor de la masa y la repostería a 140 ° C
Además, se pueden preparar también arroces, verduras y hortalizas, mariscos y todo aquello que imaginemos. La textura que se consigue con los hornos de leña, es única y los matices de sabor inigualables en comparación con otros sistemas de cocción.
¿Cuáles son las ventajas de cocinar en un horno de leña?
Más allá de que su uso se asocia a reuniones familiares, como pueden ser la parrilla y la barbacoa, los aspectos positivos de los hornos de leña son muy variados. El principal es que las preparaciones toman un sabor espectacular, con una textura y un aroma muy agradable, muy tentador y todo esto preservando las propiedades de los alimentos. Es una cocina mucho más saludable.Además, son hornos que retienen el calor mucho tiempo y con una sola hornada se puede comenzar por hacer pan, continuar con asados (carnes o pescados) después, algún tipo de repostería y por último una de las preparaciones más apreciadas: los guisos de cocción lenta aprovechando el calor residual.
Otra ventaja es la limpieza. Los hornos de leña son auto-limpiantes por pirólisis.
Finalmente, hay que considerar la cuestión ambiental, por utilizar un combustible que es renovable, no contaminante.