Ingredientes;
115 g de mantequilla de buena calidad, 2 chalotas picadas, 2 dientes de ajo picados, 225 gr de hígado de pollo sin la grasa, 50 gr de bacon ahumado, 1 ramillete de tomillo fresco, 1 hoja de laurel, 1 pizca de nuez moscada molida, 1 pizca de clavo, 1 pizca de canela, 2 cucharadas de Ron moreno, 2 cucharadas de nata (crema de leche) o de creme fraiche, Leche, Sal, pimienta y tostas de pan.
Procedimiento;
En primer lugar limpiamos bien la grasa de los higaditos y una vez limpio los dejamos en leche durante 1-2 horas. Ponemos a derretir 30 gr de mantequilla en una sartén, agregamos las chalotas y el ajo y pochamos. A fuego medio incorporamos el bacon cortado en tiras, y cuando este dorado le incorporamos el hígado de pollo, el tomillo, la hoja de laurel, el resto de las especias y una pizca de sal y pimienta.
Freimos durante 3 minutos o hasta que el higado quede rosado en el centro. Dejamos enfriar 15 minutos. A continuación retiramos el tomillo y el laurel y con un baso de batidora trituramos la mezcla. Añadimos la nata (crema de leche) y el ron y sazonamos con sal y pimienta al gusto.
Disponemos del paté en unos vasitos o en un plum cake. Derretimos el resto de la mantequilla y la usamos para sellar la parte superior de las tarrinas y que de esta forma el paté no quede oxidado y con mal aspecto. Disponemos las tarrinas en la nevera hasta que se enfríe la mantequilla.
Si queréis disminuir su aporte calórico, sustituid el bacon por jamón york bajo en sal, la nata (crema de leche) por leche desnatada y la mantequilla del sellado por gelantina neutra. El resultado es igualmente bueno, y apenas se nota la diferencia ;)