Hoy os traigo unas caballas, preparadas de una forma muy simple, pero deliciosas.
He tenido la suerte de encontrar en la pescadería un buen ejemplar, de tamaño y de calidad, siempre pienso que cuando una carne o pescado es muy bueno, lo mejor es no camuflarlos con salsas o aderezos, por eso he elegido una receta con pocos ingredientes.
Particularmente no es de mis pescados favoritos, pero si de mi catador, así que seguro que lo disfruta mucho.
Como intento poner el pescado con el mínimo de espinas, para eso hay que comprarlo de un buen tamaño.
Como estamos en plena temporada no habrá problemas para comprarlas.
Esta receta es para el reto Cocinamos con Reina
Necesitamos:
Caballas
Aceite de oliva virgen extra
Limón
Cebollas frescas o cebolletas
Perejil
Sal
Ajo
Preparación:
Pedimos al pescadero que nos haga dos filetes con la caballa, desechando la espina central.
Como es un pescado sangriento, lo ponemos en agua con sal unos 10 minutos.
Pasado este tiempo lo sacamos, escurrimos y secamos bien con papel de cocina.
Con ayuda de una pinza, intentamos quitar lo máximo de espinas, después lo agradecemos al comerlas.
Ponemos una sartén con un buen aceite y sofreímos las cebolletas con tallo incluido y cortada en rodajitas, las hacemos a fuego medio como 5 minutos.
Mientras se va haciendo el sofríto, encendemos el horno a 220º.
Untamos con los ajos la fuente donde iran las caballas al horno.
Ponemos unas gotas de aceite y la caballa apoyada en su piel, añadimos un hilo de aceite y horneamos como 7 minutos.
Terminamos la cebolleta añadiendo el zumo de un limón y perejil fresco troceado.
Sacamos la caballas y añadimos el sofríto por encima, movemos bien la fuente donde están las caballas junto con el sofríto de la cebolleta para que ligue todo bien.
Y listos para zampar!
Servir de inmediato!