comunidades

Potaje de vigilia

Introducción
Hola amig@s

Cuando llega el tiempo de Cuaresma la tradición modifica o inventa nuevos platos. Y al abrigo de ella, y las prohibiciones gastronómicas que la acompañan, nacieron multitud de recetas "gloriosas" ( permitirme el guiño ), que no incluían el alimento prohibido: la carne. Uno de los platos más representativos de esa cocina de Cuaresma es el potaje de vigilia.

El potaje de vigilia o potaje de garbanzos, bacalao y espinacas (aludiendo a sus principales ingredientes), toma su nombre como otros potajes, del recipiente en el que se guisaba en origen: el pote o pota. Éste, es un recipiente en desuso, que solía ser de hierro fundido y que era más hondo que ancho. Contaba de tres patas y estaba diseñado para, debajo de esas patas, colocar las ascuas que darían el calor necesario.

El bacalao era, sin duda, el rey de los pescados en el interior debido a que en todas las épocas del año se podía encontrar bacalao curado en sal de excelente calidad. Esto lo convertía en la proteína de origen animal más accesible en periodos de prohibición.

En cuanto a la espinaca, era una verdura de temporada, y los garbanzos eran y son, una legumbre abundante en sus distintos tipos y variedades. Y con estos mimbres, las mujeres construyeron un plato de los de "toda la vida". Y digo bien, las mujeres. Me vais a permitir que haga desde aquí un pequeño homenaje a todas ellas. No nos engañemos, en las casas las que cocinan son las mujeres. Cierto es que esto está cambiando (por suerte), y cada vez más hombres se meten en los fogones. Y también es cierto que ahora proliferan los cocineros mediáticos "cinco estrellas" y también los de cuatro... y los de media. Y a éste mundillo hemos arribado blogueros aficionados a la cocina como yo, pero también cocinerillos, potajeros y cocinillas. Todos son bienvenidos a éste mundo de recrear el paladar. Pero amigos, no os engañéis... fueron las mujeres las que idearon éste y otros platos que no tienen "tres estrellas Michelín"... ni falta que les hace.

Va por todas ellas. Son nuestros ancestros y nos dejaron su legado. Cuidémoslo.

Vamos a cocinar.



Ingredientes
- 300 grs de garbanzos

- 400 grs de bacalao en salazón

- 300 grs de espinacas frescas

- 1 huevo

- 1 rebanada de pan

- 1 cebolla grande

- 3 o 4 dientes de ajo

- 1 hoja de laurel

- 1 cucharadita de pimentón de la Vera

- Aceite y sal

Preparación
Comenzaremos por echar los garbanzos en una olla y cubrirlos bien con agua. Les agregamos la hoja de laurel y dos dientes de ajo pelados. Yo opté por la olla exprés por lo que, desde que la olla empieza a pitar, los cocemos por espacio de 20 a 30 minutos (depende de la dureza, tipo y antigüedad del garbanzo). Como os dije en la receta del cocido madrileño, lo mejor es utilizar siempre la misma marca, pues ya tendréis cogido el punto. Si optáis por hacerlo en olla tradicional, saber que el tiempo de cocción será de hora y media al menos.



Mientras tenemos los garbanzos al fuego, aprovechamos para preparar otras cosas, como cocer el huevo, pelarlo y dejarlo reservado (yo hice más porque había previsto hacer otra cosa con el resto).



(Hacer click en la foto para agrandarla)

Para hacer el sofrito que añadiremos al guiso, ponemos una sartén con un poco de aceite de oliva y ahí doraremos un diente de ajo entero. Cuando coge color a tostado, lo retiramos y reservamos. Añadimos la cebolla en la misma sartén y sofreímos a fuego medio hasta que se torne transparente. Es el momento de añadir una cucharadita de las de postre de un buen pimentón dulce de la Vera y darle un par de vueltas fuera del fuego para que el pimentón no se nos queme. Un buen truco para que no se nos queme es añadirlo fuera del fuego, remover un poco y echar inmediatamente medio vaso de agua. Así cortaremos la cocción. Éste sofrito lo podemos pasar por la túrmix antes de incorporarlo al potaje aunque si queréis dejarlo entero lo podéis hacer. Si tenéis niños es más útil pues así no se encuentran la cebolla (tan difícil de que le guste a un niño).



(Hacer click en la foto para agrandarla)

Cuando los garbanzos están cocidos los pasamos a otra olla con su caldo de cocción pero sin el ajo ni el laurel. Ahí añadimos el sofrito y dejamos que cueza un poco junto unos cinco minutos. Añadimos al guiso el bacalao y las espinacas.Éstas, merman mucho por lo que no os preocupéis si al principio cubren toda la olla.



(Hacer click en la foto para agrandarla)

Dejamos esto otros cinco minutos a fuego medio mientras las espinacas van mermando y preparamos mientras un majado que añadiremos al potaje.
Para ello, pondremos aceite en una sartén, Cuando esté muy caliente, freiremos en él una rebanada de pan hasta que esté crujiente. Lo incorporamos desmenuzado a un mortero junto con el diente de ajo frito que reservamos al hacer el sofrito y lo machacamos bien. Cuando esté todo bien tamizado le agregamos un poco de caldo del guiso y se lo incorporamos al potaje.



(Hacer click en la foto para agrandarla)

Ahora sólo queda agregar el huevo cocido muy picadito y dejar todos los ingredientes que "se conozcan" otros cinco minutos. Es el momento de probar de sal y rectificar si hiciera falta.



Y ya está nuestro potaje listo para servir...Bon appétit.


Vídeo



Calorías por ración: 536 Kcal

Fuente: este post proviene de Blog de Meciendo, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
Creado:
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Introducción Hola amig@s Cuando llega el tiempo de Cuaresma la tradición modifica o inventa nuevos platos. Y al abrigo de ella, y las prohibiciones gastronómicas que la acompañan, nacieron multitud de ...

Introducción Hola amig@s Hace un par de semanas se me quedó en el congelador un paquete de oreja de cerdo. En casa nos gusta mucho la oreja de cerdo a la plancha con ajito y perejil pero ésta vez quis ...

Introducción Hola amig@s Esta ensalada, muy popular en los fast food americanos en donde la sirven como guarnición, tiene tantas variantes como cocineros haya en el mundo. La auténtica ...

Recomendamos

Relacionado

recetas de primeros comida tradicional potajes y pucheros ...

Buenos dias receteros! Madre mia que frio hace hoy, primer viernes de cuaresma, y toca para comer uno de mis platos favoritos, potaje de vigilia. El potaje de vigilia es un potaje  que tradicionalmente se ha servido losviernes de cuaresma en España . Debido a la prohibición religiosa de comer carne en este período, este plato contiene como aporte proteínico, bacalao en salazón  generalmente cocina ...

general recetas tradicionales

POTAJE DE VIGILIA El potaje de vigilia, es junto a las torrijas la receta más típica de Semana Santa. La época del año que más se consume esta receta, es como he dicho anteriormente en Semana Santa, pero yo la veo ideal para cualquier época del año sobre todo en los meses de invierno. Es una receta sencilla y sana, perfecta para juntarse toda la familia y disfrutar de ella. Buen provecho. Ingredi ...

Guisos de cuchara Salados

Este mes el reto TS nos ha dado la oportunidad de hacer la receta que quisiéramos, vamos tema libre y yo he elegido este potaje es el que mi madre hacía y sigue haciendo todos los viernes de cuaresma por eso de guardar la vigilia. Yo sigo esta tradición, aunque lo de guardar la vigilia no lo llevo muy a rajatabla, pero que les va a venir muy bien a los que si la siguen. Con esta receta participo e ...

general legumbres y cocidos

Esta receta de potaje de vigilia es la clásica andaluza. Lo tradicional es servirlo con huevo duro picado por encima y en casa se acompañaba también de costrones de pan frito en aceite de oliva..   INGREDIENTES para 4 personas (receta andaluza) 300 gr de garbanzos secos (500 gramos si ya están remojados) 200 gramos de bacalao troceado o en migas 200 gramos de espinacas frescas 1 tomate rojo ...

recetas de primeros recetas de cuaresma recetas de cuchara ...

Hoy venimos con una receta tradicional de Semana Santa, un potaje de Vigilia. Dice la tradición que se come durante la Cuaresma y el viernes de Pascua pero qué queréis que os diga, yo me como un potaje cuando me viene en gana :D además es una receta de lo más saludable ;) Uno de los principales ingredientes del potaje es el bacalao, tradicionalmente en salazón, que hemos de poner en remojo un par ...

recetas de primeros alergia a la proteína de la leche de vaca almuerzo ...

Llego un poco tarde con esta entrada, ya lo sé. Por una parte, me fue imposible publicarla antes entre viajes, procesiones y visitas a la familia. Por otra, el atrezzo para las fotos era ideal y había que hacerlo en casa de mis padres ya que mi padre sigue cumpliendo con la estación de penitencia de su Hermandad año tras año y tiene a gala tener uno de los números más antiguos en la misma. Y, fina ...

Sin categoría

Buenos días receteros! Madre mia que frio hace hoy, primer viernes de cuaresma, y toca para comer uno de mis platos favoritos, potaje de vigilia. #recetasdecuaresmaconluigi El potaje de vigilia es un potaje  que tradicionalmente se ha servido los viernes de cuaresma en España . Debido a la prohibición religiosa de comer carne en este período, este plato contiene como aporte proteínico, bacalao en ...

recetas de primeros cuaresma primeros ...

Este es el llamado Potaje de Vigilia que popularmente acompaña el menú de los viernes de Cuaresma en muchas partes de España. En mi casa recuerdo que mi madre era fiel a la tradición, y en ésta época del año semana tras semana nos lo preparaba para disgusto de mis hermanos y mio, que no nos gustaba nada. Menos mal que para compensar Cuaresma significaba también torrijas, que nos encantaban a tod ...

GUISOS DE CUCHARA LEGUMBRES PESCADOS Y MARISCOS ...

Introducción: Uno de los platos por excelencia de la cuaresma y de semana santa es, sin lugar a dudas y junto a las torrijas, el Potaje de Vigilia, pienso yo que en origen no sería más que un caldo sin sustancia con algo de verduras, legumbres y, el que podía, un poquito de bacalao en salazón, ya que por aquel entonces no había neveras y el bacalao era considerado comida de pobres. Nada que ver, m ...

PRIMEROS PLATOS VERDURAS Y LEGUMBRES

El peso de la tradición religiosa católica ha sido determinante durante siglos en nuestro país hasta el punto de marcar el calendario gastronómico. Por ejemplo, terminado el período de desenfreno y relajación de costumbres que caracteriza el Carnaval, empiezan los cuarenta días de penitencia que nos llevarán hasta la Semana Santa. Durante este período de tiempo, el mundo católico cumple (o cumplía ...