Esta es una de esas recetas que mi madre hace desde que tengo uso de razón y que la han hecho salir airosa de comidas o cenas con invitados improvisadas. Y es tan fácil de hacer que casi parece mentira. Pocos ingredientes pero buenos son siempre el secreto detrás de un gran plato y este no es una excepción.
No dejéis de probarla porque de verdad que merece mucho la pena.
¿Qué necesito? (Para 4 personas)
4 colas de rape
1 bote de tomate natural
200 grs. de gambas
1 huevo
Aceite de oliva virgen
Vinagre de vino blanco
Sal
Patatas (para acompañar)
¿Cómo lo hago?
Colocamos las colas de rape en una fuente para horno y las salamos ligeramente.
Preparamos la salsa de tomate cortando los tomates enteros de la lata en trocitos muy pequeños (si queréis usar tomate triturado también vale) y los ponemos a cocer durante una media hora en un cazo con un fondo de aceite.
Mientras se hace la salsa de tomate, vamos a preparar la mayonesa casera. Ponemos un huevo en el vaso de la batidora junto con un chorrito de vinagre y medio vaso de aceite de oliva y batimos primero sin levantar el brazo de la batidora hasta que emulsione y después moviéndolo arriba y abajo hasta obtener la textura adecuada.
Cuando la salsa de tomate esté lista, eliminamos el exceso de agua que pueda tener y la vertemos sobre las colas de rape.
Colocamos por encima las gambas peladas
y encima de todo extendemos la mayonesa.
Metemos en el horno, 15 minutos a temperatura baja, 15 minutos a temperatura alta y ya está-
Este plato se puede acompañar con unas patatas panadera.