Empezaré diciendo que la masa de bizcocho es la misma que usé en esta receta, así que podéis cogerla de ahí. Solo hay que enfriarlo y cortarlo en dos.
Ingredientes:
para crema de mousse:
200 g de chocolate negro
6 huevos frescos
70 g de azúcar glass
200 ml de nata (crema de leche) para montar
1 pizca de sal
para el macaron:
150 g de almendras molidas
150g de azúcar
150g de azúcar glass
110 g de claras de huevo
1 cuchara de cacao en polvo
38 g de agua (hay que ser precisos)
para el crujiente de avellanas:
100g de praliné de avellanas
100g de pasta de avellanas (para prepararla necesitaremos 200g de avellanas y 200 g de azúcar)
20 g de mantequilla
50 g de chocolate con leche
45 g de neules (o barquillos en tubo para helado)
para el glaseado:
75 g de chocolate negro
50 g de mantequilla
Como véis, hay mucho que hacer, pero ya os adelanto que merece la pena:). Lo primero que os aconsejo que hagáis son los macaron. Es algo laborioso, pero se puede hacer un día antes para adelantar trabajo, así como la crema de mousse, ya que es conveniente que esté lo más fría posible en el momento del montaje de la tarta. El proceso de la preparación del macaron, lo describo aqui, pero para refrescar un poco el tema, os lo comento rápidamente : Mezclamos el azúcar glass y las almendras molidas. Es muy importante que las almendras estén bien finas y tamizadas, para que la mezcla sea muy uniforme. Añadimos la mitad de las claras y el cacao. Mezclamos. Preparamos el sirope con agua y azúcar, cuando esté hirviendo y llegue a la temperatura de 118ºC (medir con un termómetro), retiramos y añadimos con un hilo a las claras ligeramente montadas. Durante el proceso las claras se deben estar montando a una velocidad media y una vez encorporado todo el sirope, subimos la velocidad y batimos hasta que las claras se vuelvan brillantes y lisas, y la temperatura sea de 50ºC. Ya tenemos nuestro merengue listo. Ahora incorporamos una tercera parte del merengue a la mezcla de almendra. Mezclamos con cuidado con movimientos envolventes. Una vez incorporado, añadimos el resto del merengue y volvemos a remover. La masa resultante debe ser brillante y lisa.
Ahora ponemos el aro del molde desmontable que utilizaremos para el montaje de la tarta (el mismo en el que hemos horneado el bizcocho) encima del papel vegetal untado con aceite (colocado en la bandeja de horno). Llenamos el espacio dentro del aro con la masa de macaron usando una manga pastelera y una boquilla redonda ancha. Retiramos el aro. Con la masa restante hacemos macaron pequeños (yo tengo un molde de silicona, pero se puede usar una hoja de papel vegetal). Los usaremos para decorar la tarta.
Dejaremos que se sequen durante una hora. Después hornearemos entre 14-15 minutos a 150ºC abriendo el horno varias veces durante la cocción para que salga la humedad. Dejaremos enfriar y retiraremos el papel vegetal con cuidado.
Ahora pasamos a la preparación de la mousse. Es bien sencillo. Hemos de derretir el chocolate negro y mezclarlo con las yemas de los huevos y el azúcar glass. Por otro lado montaremos las claras con una pizca de sal a punto de nieve, y cuando estén firmes y brillantes, las incorporaremos con cuidado a la preparación del chocolate y yemas. Removeremos con mucho cuidado con movimientos envolventes para que no salga el aire y la mousse sea esponjosa. Una vez la mousse sea homogénea, la reservaremos en la nevera 3-4 horas.
Luego montaremos la nata (crema de leche) y la incorporaremos a la mousse, removeremos todo con cuidado y volveremos a reservar en el frío hasta su utilización.
Ahora pasamos a la preparación del crujiente de avellanas. Antes tendremos que preparar la pasta de avellanas. Para ello sencillamente tendremos que triturar las avellanas con el azúcar hasta que obtengamos una masa fina y pastosa. Solo hemos de batir, nada más.
Ahora deshacemos el chocolate con leche y la mantequilla,
añadimos el praliné y la pasta de avellana, así como los barquillos desmenuzados. Removemos bien. Usaremos el mismo aro del molde para forrarlo con papel vegetal y repartir dentro la masa del crujiente. Metemos en el congelador un par de horas.
Una vez tenemos los los elementos preparados, pasamos al montaje de la tarta:
Usando el aro de nuestro molde, forramos el fondo con una capa de bizcocho. Esparcimos la crema de mousse por encima y en las “paredes” del aro. Colocamos la capa del crujiente congelado, de nuevo esparcimos mousse. Ahora es el turno de la capa de macaron. Y de nuevo la mousse. Ahora lo cubrimos todo con la segunda capa de bizcocho y volvemos a untar la mousse por encima.
Una vez terminado, metemos la tarta con al aro puesto en la nevera durante varias horas. Mejor una noche entera. Por la mañana desmoldamos. Fundimos el chocolate y la mantequilla para hacer el glaseado, hacemos dibujos encima (o una rejilla como en mi caso), y pegamos los macaron pequeños alrededor de la tarta (se aguantarán con la misma mousse).
Ya veis, es largo, pero imaginaros lo rica que está! Ah, para los que os gusta la combinación de chocolate y fruta (naranja, cereza, etc.), podéis alternar la mousse con la mermelada. Será aún más deliciosa!