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El albaricoque

Una fruta de verano

Albaricoque
El albaricoque es una variedad de fruta que podemos encontrar en las fruterías aproximadamente desde finales de mayo hasta septiembre, es decir, como el melocotón o las ciruelas, es una de las variedades clásicas del verano. Se caracteriza por tener una piel aterciopelada, una pulpa consistente y un hueso muy grande en su interior, del que se extrae un aceite muy usado en productos cosméticos.

Los albaricoques destacan, además de por su sabor, por estar compuestos principalmente de agua (86%), tener un contenido calórico moderado, y por ser ricos en vitaminas A y C, y aportar minerales variados, sobre todo potasio, fósforo y calcio. Te invitamos también a conocer sus virtudes en la cocina.

Tipos de albaricoques


  Bulida: variedad española. Fruto grande, de piel amarilla y carne dulce y bastante jugosa.

  Canino: otra de las vaeriedades española, se caracteriza por ser una variedad bastante grande. En este caso, la piel es más anaranjada y su carne firme y medianamente perfumada.

  Paviot: fruto de tamaño muy grande. Su piel es anaranjada y se torna roja con el efecto del sol. Su carne es amarilla y fina.

  Nancy: Como el anterior, el albaricoque nancy es de tamaño my grande y es ligeramente abollonado en su extremo. Es amarillo veteado de tonos rojizos, con piel más espesa que otros y con las pulpa de color cobrizo, fundente, jugosa y ligeramente ácida.

 

Albaricoque


 

  Currot: es la variedad que primero encontramos en el mercado. Son los albaricoques más pequeños, de piel blanca-rosácea y con pulpa carnosa.

  Galta roja: la variedad más consumida en España, destacando su piel medio rojiza, amarillenta, con una pulpa de color naranja intenso y muy dulce

  Otras variedades: Moniquí, Ginesta y Mitger.

Los albaricoques en la cocina

Esta fruta no es muy recomendable que sea consumida estando aún ligeramente verde, porque provoca malestar estomacal y porque carece totalmente de sabor, por lo que se suele recolectar y distribuir cuando está bastante madura, lo que hace que su consumo una vez comprada tenga que ser rápido o llevar a cabo una buena conservación del mismo principalmente en la nevera y a ser posible en bolsas de plástico agujereadas.

Albaricoques


Lo común es degustar la fruta tal cual, o en tartas o bizcochos, pero en la industria alimenticia se usa bastante para hacer zumos,  confituras y mermeladas, los cuales podemos hacer en casa también. Los orejones, es decir, el nonbre popular que recibe el albaricoque deshidratado, permite degustarlos todo el año, aunque el sabor de estos no tiene mucho que ver con el de la fruta fresca, puesto que el secado concentra el azúcar. Estos tienen la particularidad de que, además de en repostería, se usan en asados de carnes.

Recetas con albaricoques


Helado de albaricoque (Receta de nuestra lectora Hmourid)
Helado de albaricoques


Ingredientes: 300 gr de albaricoques, 140 gr de azúcar, 350 ml de leche, 150 ml de nata (crema de leche), 1/2 cucharada de maizena, 3 yemas.

Elaboración:
Lavar los albaricoques y cortarlos, meter en un cuenco tapado al microondas durante 5 minutos más o menos. Calentar la nata (crema de leche) (crema de leche) y la leche, añadir el albaricoque y triturar todo.

Batir las yemas con el azúcar y la maizena. Incorporar la primera mezcla a las yemas y llevar a ebullición. Dejar enfriar y meter en la heladera.

Tarta de albaricoques (Receta de nuesta lectora Cuisinier)

Ingredientes: 10 albaricoques, 200 gr de harina, 60 gr de almendra molida, 30 gr de almendras en láminas, 2 yogures griegos, 70 gr + 25 gr de mantequilla, 3 huevos, 150 gr de azúcar vainillado, 1 sobre de lavedura de panadería.  

Elaboración:
Albaricoques

Lavamos y abrimos los albaricoques por la mitad. Los reservamos. Mientras, precalentamos el horno a 180ºC y preparamos la masa: en un bol mezclamos la harina, la levadura, el azúcar, la almendra molida y la mantequilla (70 g consistencia de pomada), trabajamos un poco. Añadimos también el azúcar vainillado, los huevos y los yogures. Añadimos unas gotas de la esencia de almendra si deseamos.

Trabajamos la masa hasta que esté  homogénea. Llenamos con ella un molde de tarta untado con mantequilla. Colocamos encima las mitades de albaricoques cara abajo, espolvoreamos con almendra laminada y colocamos los 25 g de mantequilla en dados por toda la superfície. A continuación metemos la tarta en el horno caliente unos 40 minutos. Comprobamos con un palito de madera el punto de cocción, y cuando esté lista la sacamos el horno y la dejamos enfriar.

Más recetas:


Rollo de merengue y mermelada de albaricoque
Roscón de chocolate y albaricoque
Pavlova de cacao con albaricoque
Coca de albaricoque

Fuentes: Infoagro.com, Dietasmatematicas.es, Euroresidentes.com

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