comunidades

Nuestro nuevo aliado: Aceite de coco

Este gran desconocido puede ser el perfecto sustituto al sempiterno aceite de oliva. La principal ventaja es que su proceso de oxidación es lento y uno de sus usos más recurrentes es emplearlo en postres o en platos de carne o pescado ¡Te encantará!

El aceite de coco era el verdadero gran desconocido de la cocina hasta no hace demasiado tiempo. ¿Habías oído hablar de él antes? ¿Sabes qué beneficios se obtienen de él? ¿Y cómo se cocina? Se trata de un producto exótico que cada vez está más presente en nuestras cocinas. ¿Sabías que está catalogado como un superalimento? Además de su contenido en ácidos grasos saludables, el coco tiene un alto nivel en proteínas, ácido fólico, vitaminas del grupo B y minerales como el calcio, el magnesio o el potasio.

Grasa adelgazante


Uno de los beneficios más sorprendentes del aceite de coco es que a pesar de ser una grasa, es un alimento que nos ayuda a adelgazar ¿Es esto posible? Pues sí, porque gracias a su composición, este aceite saludable acelera nuestro metabolismo y se convierte en energía de manera inmediata sin necesidad de pasar por el riego sanguíneo.

¡Ideal para cocinar!

Este aceite tiene la propiedad de no oxidarse ni volverse tóxico como hacen otros al ser cocinado a altas temperaturas, y además consigue mantener sus beneficios a pesar del calor. Por ello es la opción ideal para cocinar ¡Y nos permitirá dar ese toque de sabor distinto a nuestros platos!

Uno de sus puntos fuertes: los postres

Gracias a su sabor suave, dulce y exótico, el aceite de coco también es ideal para elaborar postres. El hecho de que lo podemos usar en vez de otras grasas menos saludables como natas o aceites de peor calidad, es su fortaleza… te recomendamos encarecidamente que lo añadas a pasteles o bizcochos en vez del aceite de girasol, que lo incluyas en batidos dulces, en natillas, flanes o galletas ¡Te aseguramos que no te defraudará!

Aceite-de-coco-DENTRO


Además de contarte todos sus beneficios y propiedades para tu salud, queremos darte unos consejos y una especie de ‘manual de uso’ para que no te queden dudas de ante qué tipo de alimento nos encontramos:

Consejos

Toma una cucharada cuando estés falto de energía, o añade una cucharada al café para comenzar el día con energía. Si lo ingieres antes de las comidas, mejorarás la digestión, evitarás los reflujos, la acidez y las indigestiones.

Si estás tomando suplementos de vitaminas liposolubles D, K, E o A, tómalas con una cucharada de aceite o manteca de coco; ayuda a que sean más efectivas ya que las absorberás mejor.

Como sustituto de los aceites de semillas que se ponen rancios al calentarlos. Éstos pierden sus propiedades nutritivas y además también se vuelven tóxicos si se calientan o recalientan demasiado. Puedes hacer recetas de galletas, pan y toda clase de postres.

Úsalo con cacao o chocolate para hacer bombones o coberturas para tus postres helados ¡Este chocolate se deshace en tu boca dejando un agradable sabor!

Para las madres lactantes, consumir 3 cucharadas de aceite o manteca de coco a día enriquece y hace más nutritiva la leche materna y son calorías que se necesitan para el período de gran gasto energético que es la lactancia.

La grasa del coco ayuda en la pérdida de peso y a la hora de controlar los antojos, son grasas saciantes de las que menos del 1% van a parar a tu tejido adiposo.

Las personas diabéticas se benefician de un mayor control de la glucosa en sangre y se evitan las “urgencias” por comer.

Es ideal para saltear verduras ya que les aporta un suave sabor a nuez que a los niños (y no tan niños) nos encanta.
Instrucciones de uso

Verter de a pocos: dado que el aceite de coco extra virgen da a los alimentos un suave sabor a coco, es posible que pase un tiempo antes de que tú y aquellos para quienes cocinas se acostumbren a él. Introduce el sabor gradualmente, utilizando el aceite para cocinar alimentos que sean complementados con el sabor del coco. También puedes mezclar el aceite con otros tipos de aceite en una misma receta para diluirlo hasta que te adaptes al sabor.

Agregar ingredientes a temperatura ambiente: esto es especialmente importante si vas a utilizar el aceite de coco en forma líquida. Dado que el aceite de coco es naturalmente sólido a temperatura ambiente, agregarle ingredientes fríos hará que vuelva a solidificarse, fragmentándolo. Por ese motivo, es mejor utilizar ingredientes a temperatura ambiente o ligeramente calientes.

¡Cuidado con los trozos de aceite!: incluso si fundes el aceite de coco previamente y solo le agregas ingredientes a temperatura media, aún habrá posibilidades de que partes del aceite se conviertan en trocitos sólidos. Si la masa o receta no es especialmente sensible, puedes continuar cocinando sin demasiados problemas, incluso si se forman algunos trocitos. Para masas más sensibles, sin embargo, es posible que tengas que calentar los ingredientes a baño maría a 24 °C. Puedes probar batiendo la masa en una licuadora para dispersar los trozos.

Como sustituto a cocinar a altas temperaturas: dado que el aceite de coco tiene un nivel más alto de punto de humeo que el aceite de oliva u otros aceites vegetales, puede tolerar altos niveles de temperatura. Como resultado, se convierte en una excelente opción para saltear e incluso para freír alimentos.

Menos aceite de coco que mantequilla: si planeas utilizar aceite de coco en lugar de mantequilla, utiliza un 25% menos de aceite que de mantequilla. El aceite de coco es casi pura grasa, mientras que la mantequilla no lo es. Si la receta necesita humectación extra, generalmente provista por la cantidad total de mantequilla, puedes agregar una pizca de líquido adicional, como leche o agua.

¡Experimenta!: en general, se puede sustituir la mayoría de los aceites y grasas con aceite de coco sin incidentes, pero dado que poseen propiedades ligeramente diferentes, es probable que te tropieces con una receta en la que no funcione como ‘el sustituto perfecto’. Generalmente puedes utilizar el aceite en estas recetas, pero es posible que tengas que experimentar con él algunas veces antes de que puedas descifrar las proporciones adecuadas ¡Es la única pega!

Recomendación: recomendamos alternar su uso con el aceite de oliva, el cual también tiene numerosas propiedades para la salud.

Consejo: Además de usarlo para cocinar y aliñar, si queremos bajar de peso, recomendamos empezar el día tomando una cucharada de aceite de coco virgen extra en ayunas, removiéndola por la boca y esperando al menos 15 minutos antes de desayunar.

Información adicional:

Comprar aceite de coco.

Recetas con aceite de coco: pollo al curry con aceite de coco y salmón teriyaki con aceite de coco.

Sección de aceites.
Fuente: este post proviene de este blog, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

El impacto de una dieta equilibrada en la salud

A lo largo del año, sobre todo al comienzo, son muchas las personas que deciden seguir una dieta. Generando una industria millonaria. ¿Pero cómo funciona de verdad? La inmensa mayoría de las dietas es ...

Recomendamos