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Tarta de mousse de fresa con gelatina de Gin Tonic de fresas

Como os comentaba el otro día, de un tiempo a esta parte estoy cogiéndole el gusto a los Gin Tonics cuando tengo que tomarme una copa, que suele ser muy pocas veces todo sea dicho, y una cosa lleva a la otra.

Si te gusta disfrutar de un buen Gin Tonic por que no hacerlo convertido en tarta?

Pues eso pienso yo, que mejor manera de juntar 2 cosas buenas, como es un postre y una buena copa que combinándolo en una tarta espectacular.

Dicho y hecho, si el otro día os mostraba mi primera tarta con gelatina de Gin Tonic, que fue un auténtico éxito según todas las personas que la probaron, hoy toca traeros a "su hermana".

Si, si, su hermana... Y es que la tarta que os traigo hoy es una versión de la tarta utilizando fresas en la elaboración. Naturales y en la ginebra utilizada.

Una auténtica delicia en rosa, que hace que le demos una vuelta mas de tuerca si cabe a esta maravillosa tarta.

Os animáis a probarla?
 


INGREDIENTES:

Para la base
• 200gr. de galletas rellenas de crema de nata (crema de leche) y fresa
• 90gr. de mantequilla

Para la mousse
• 250gr. de leche
• 1 sobre de gelatina Royal de fresa
• 200gr. de zumo de fresas trituradas y coladas
• 370gr. de leche condensada
• 400gr. de nata (crema de leche) para montar

Para la cobertura
• 6 hojas de gelatina
• 100gr. de agua
• 150gr. de azúcar
• 780gr. de zumo de fresas trituradas y coladas
• 120gr. de ginebra de fresas( Yo utilice Strawberry de Puerto de Indias)
• 200gr. de tónica
 


ELABORACIÓN

TRADICIONAL:

Base
Trituramos las galletas junto con la mantequilla, a temperatura ambiente todo.
Vertemos en la base de un molde desmontable y aplanamos bien con una cuchara para que quede bien compacto. Reservamos en el congelador.

Mousse
Lavamos, quitamos el rabito y troceamos las fresas. Las pondremos en un procesador de alimentos o en el vaso de la batidora y las trituramos. Las colamos bien para quitarle las pepitas, nos interesa solo el zumo. Reservamos.

Ponemos la leche en un cazo al fuego hasta que comience a hervir.
Momento en el que lo apartaremos del fuego y le agregaremos la gelatina de fresa. Removeremos hasta su completa disolución.
Hora de agregarle el zumo de fresa y la leche condensada.
Lo mezclamos nuevamente hasta que esté perfectamente integrado.

Vertemos la mezcla en un bol para que se enfríe.
Mientras se enfría, montaremos la nata (crema de leche) que debe estar bien fría. No hace falta que quede excesivamente dura.
Cuando veamos que la mezcla de esta fría, se la agregaremos a nuestra nata montada (crema de leche), utilizando movimientos envolventes para que no se nos baje.

Una vez tengamos todo integrado en una crema la verteremos sobre la base de galletas que teníamos reservada. Lo extendemos bien en el molde y metemos en el frigorífico durante 4 o 5 horas mínimo.

Cobertura
Trituramos las fresas y colamos bien para quitarle las pepitas, nos interesa solo el zumo. Reservamos.

Pondremos en un bol con agua muy fría las hojas de gelatina, un mínimo de 5 minutos para que se hidraten.

Ponemos en un cazo al fuego el agua junto al azúcar hasta que comience a hervir.
En ese momento apartaremos del fuego y le incorporaremos las hojas de gelatina hidratadas y muy bien escurridas. Removeremos hasta que se disuelvan completamente.
A continuación le añadiremos el zumo de fresas reservado, la tónica y la ginebra y removeremos para que se mezclen bien todos los ingredientes.
Cuando esté bien mezclado todo dejaremos que enfríe.

Una vez frío verteremos sobre la mousse utilizando una cuchara del revés para que se rompa el chorro y evitar que se nos haga un agujero en nuestra tarta.

Reservaremos en el frigorífico unas cuantas horas para que se cuaje completamente, aunque os aconsejo dejarlo mejor de un día para el otro. Estará mucho más asentada toda la tarta.

Desmoldar y decorar al gusto de cada uno.


THERMOMIX:

Base
Ponemos las galletas en el vaso de la Thermomix y las trituramos durante 8 segundos, a velocidad 7.
Añadimos la mantequilla y programamos 2 minutos, temperatura 50º y velocidad 2.
Vertemos en un molde desmoldable y lo extendemos con una cuchara, presionando para que quede compacta. Reservamos en el congelador.

Mousse
Ponemos las fresas en el vaso, bien lavadas y sin el rabito y programamos 30 segundos en velocidad progresiva 5/7/10. Colamos y reservamos en un bol.

Con el vaso limpio, ponemos la leche en el vaso y programamos 5 minutos, 90 grados y velocidad 1.
Le agregamos la gelatina de fresa alrededor de las cuchillas y programamos 30 segundos, a velocidad 3.
Le agregamos la leche condensada y el zumo de fresas que teníamos reservado y programamos 1 minuto en velocidad 3. Vertemos la mezcla en un bol para que se enfríe.

Con el vaso limpio, ponemos la mariposa y montamos sin tiempo a velocidad 3 ½. La reservamos en un bol y la metemos en el frigorífico.
Cuando veamos que la mezcla de limón esta fría, se la agregaremos a nuestra nata montada (crema de leche), utilizando movimientos envolventes para que no se nos baje.

Una vez tengamos todo integrado en una crema la verteremos sobre la base de galletas que teníamos reservada. Lo extendemos bien en el molde y metemos en el frigorífico durante 4 o 5 horas mínimo.

Cobertura
Ponemos las fresas en el vaso, bien lavadas y sin el rabito y programamos 30 segundos en velocidad progresiva 5/7/10. Colamos y reservamos en un bol.

Pondremos en un bol con agua muy fría las hojas de gelatina, un mínimo de 5 minutos para que se hidraten.

Ponemos en el vaso agua y azúcar y programamos 3 minutos, 100º con velocidad 1.
Agregamos las hojas de gelatina bien escurridas y mezclamos 30 segundos en velocidad 3.

Le añadimos el zumo de las fresas, bien colado, la tónica y la ginebra y programamos 30 segundos con velocidad 3.
Cuando esté bien mezclado todo dejaremos que enfríe.

Una vez frío verteremos sobre la mousse utilizando una cuchara del revés para que se rompa el chorro y evitar que se nos haga un agujero en nuestra tarta.

Reservaremos en el frigorífico unas cuantas horas para que se cuaje completamente, aunque os aconsejo dejarlo mejor de un día para el otro. Estará mucho más asentada toda la tarta.

Desmoldar y decorar al gusto de cada uno.


Como veis se puede adornar como mas os guste, con fresas laminadas o enteras. Deliciosa de ambas formas  

Fuente: este post proviene de La Dulce Pasion de David, donde puedes consultar el contenido original.
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