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Budín tramposo de caramelo y nueces

Llevo unas cuantas semanas con esta entrada pendiente... y como que no me salía ponerme a ello. Y no será porque no sea fácil, la verdad, porque es uno de los postres más tontos que he podido hacer y no por ello está menos rico.

Llevaba Bea dándome la plasta preguntándome por una receta en la que se pudiera usar restos de pan, algo que suele pasar mucho en todas las casas. Se puede hacer pan rallado, pero como que parece más aprovechado ese cuscurro si te montas una receta con él.

Mientras busco el momento para hacer unas migas, se me ocurrió que quizá un budín de pan pudiera solucionarle la papeleta. Cuando vivía con mis padres lo hacíamos con fruta escarchada o pasas, y me encantaba.

Tras mucho tiempo pensando en una manera original de hacerlo, me quise poner manos a la obra y... cawen, no tenía huevos. Tenía el pan, la leche, las nueces, pero sin huevos no se puede hacer un flan.
A menos que...

Bueno, recurriendo a una imaginación propia de Falsarius pensé que con un flan de sobre iba a quedar igual de bueno, pero que necesitaba darle una vuelta para que no fuera tan "flan de polvos con cositas".



Y así nació este budín de caramelo y nueces.

Como somos dos en casa, he preferido hacer porciones individuales para irlo comiendo a nuestro ritmo, pero imagino que con esta cantidad puedes llenar una flanera de esas festoneadas sin problemas. Eso sí, tardará más en cuajar, pero yo soy muy fan de dejar estos flanes cuajando de un día para otro independientemente de su tamaño, así que no creo que tengas ningún contratiempo.

Si el pan está muy duro, te recomiendo que lo remojes antes en leche. Este flan no es como el preparado de forma tradicional y el líquido, al ser más denso, puede no llegar a empapar por completo el pan duro. Te podría quedar con zonas más duras o sin cubrir por el flan.

Ingredientes para 6 flanes individuales (o una flanera medianita):

- 1 sobre de tu preparado de flan favorito (en mi casa siempre ha sido Flanín el Niño)

- 8-10 cucharadas de azúcar (el doble de lo que pide la preparación del flan, así soy yo de bruta)

- 20 ml de agua

- 1/2l de leche (y un poco más para remojar el pan)

- 50-70g de pan duro (el cuscurro que siempre sobra)

- 100g de nueces peladas, picadas en trozos

- Caramelo líquido (opcional)

Empieza cortando el pan en trozos, que no queden muy gruesos, y remojándolos en un plato hondo con leche, hasta que consigas empaparlo bien. No va a sobrar, verás cómo el pan se bebe la leche; si ves que ya la absorbió toda y sigue un poco duro, incorpora más.

Reparte en las flaneras capas finas de pan y nueces picadas hasta terminar con ambos ingredientes, sin apretarlas demasiado para permitir que la preparación rellene bien el molde. Te lo digo por experiencia, mira que en la foto se ven huecos...

Según las instrucciones del preparado, deslíe el sobre en una taza de leche que hayas separado del medio litro indicado.

En una cacerola calienta el agua y el azúcar a fuego fuerte para hacer el caramelo. A lo mejor piensas que con tanta agua sale más un almíbar que otra cosa, pero yo lo que busco es hacer un caramelo muy líquido, así que ármate de paciencia y remueve con unas varillas a fuego fuerte hasta que empiece a tomar color. No te confíes, una vez empieza el proceso es muy fácil que el caramelo ennegrezca y quede inservible, así que te recomiendo que lo apartes del fuego y sigas moviendo hasta que tome un bonito color. Si ves que le hace falta más calor, vuelve al fuego, pero con mesura.

Cuando ya esté el caramelo a tu gusto incorpora el resto de la leche en la cacerola sin dejar de remover. Es una reacción muy llamativa, ya que el caramelo está a alta temperatura y la leche está fría, así que saldrá muchísimo vapor. Una vez se haya puesto a hervir, y con el fuego al mínimo, incorpora a la cacerola el contenido de la taza, siempre removiendo, hasta que la mezcla haya hervido un minuto. Asegúrate que la mezcla fluye bien para que rellene todos los huecos de las flaneras; si no fuera así, puedes incorporar un chorrito de leche antes de repartir la mezcla.

Reparte el contenido en las flaneras, cuando termines puedes agitarlas ligeramente o golpear su base contra la mesa, para asegurarte que no quedan burbujas de aire. Deja enfriar hasta que puedas meterlas en la nevera y una vez allí, que hagan noche para que queden bien cuajadas.

Para desmoldarlas, puedes pasar un cuchillo romo por el borde. Si no salieran bien, introduce las flaneras en agua tibia (pero que no se cuele!), ya verás qué bien salen.

Si quieres, puedes decorarlos con un chorro de caramelo líquido, y tan ricamente ^^

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