Otro de mis postres favoritos. La tarta de queso en todas sus versiones. La primera que tengo en mi memoria histórica es de la marca San Martín, los asturianos que lean esto se sentirán identificados conmigo.
Cada verano unos de los rituales que no te puedes saltar es ir a la Feria de Muestras de Gijón (es un espacio enorme en el que te encuentras con puestos y exposición de todo tipo de cosas, como su nombre indica es una feria de muestras). Allí, además de pasear entre tractores con las últimas prestaciones y de ver las miles de demostraciones de la fregona mágica que acabarás comprando, es de obligado cumplimiento hacer la parada para comer un bocadillo de calamares y después irte al puesto de la marca San Martín a comer un trozo de tarta de queso o de los otros cientos de variedades que tienen.
Lo del bocadillo de calamares nunca lo entendí, eso es una costumbre de la Plaza Mayor de Madrid que la verdad en Asturias no se estila fuera de ese recinto de la Feria de Muestras, pero lo de la tarta de queso sí que lo practicamos bastante. Pues eso, que me encantaba ese momento de ir a por la porción de tarta de queso y todavía lo sigo haciendo cuando tengo ocasión, aunque la verdad es que cuando pasa el tiempo, pruebas más cosas y ves algo de mundo, pues te das cuenta de que existen versiones mejoradas de lo que para tí fue el culmen de la exquisitez, y agradecida estoy.
He probado y hecho muchas recetas de tartas de queso y esta es una de mis favoritas. Os podía haber contado el origen de este tipo de postres, que ya los tomaban los griegos, sobre todo los participantes de las Olimpiadas por su alto valor proteico, y de cómo se hizo popular en los restaurantes de Nueva York, pero voy a ir al grano.
Ingredientes
Para la base
– Unos 300 gr. de galletas de espelta como las que hice hace unos días pero sin el chocolate
– 80 gr. de mantequilla
– Almendra molida o en trozos pequeños, yo le puse unos 60 gr. de almendra crujiente que tenía de otra tarta y quedó espectacular.
Para la crema
– 750 gr. de queso crema. Yo le puse una tarrina de mascarpone que tenía de 250 gr. y 500 gr. de queso tipo Philadelphia. Puedes poner todo de lo último o mezclar como yo, sirve también el requesón.
– 100 ó 125 gr. de sirope de ágave. Aquí recomiendo poner 100 y probar la mezcla final e ir rectificando.
– 5 huevos
– 150 gr. de nata (crema de leche)
– 1 cucharada de vainilla
– Ralladura de limón, medio limón es suficiente
– Mermelada para la cobertura, las compradas tienen azúcar, la puedes hacer siguiendo esta receta que hice de higos o esta de membrillo cambiando por la fruta que más te guste.
Modus Operandi
1) Triturar las galletas con la Thermomix 5 seg. a velocidad progresiva 5-7-9. Si no tienes las puedes meter en una bolsa tipo de congelados y con un rodillo las vas aplastando, también con una picadora normal.
2) Se le añade la mantequilla y las almendras y se mezcla todo, bien a mano, o con la Thermomix lo puedes poner todo 5 minutos, 80º V3. Cuando tengas la masa se forra con ella un molde que luego podamos desmontar, tanto la base como las paredes. Esta masa tiene que estar en los laterales de la tarta. Metemos el molde en el congelador un poco para que la masa se endurezca mientras hacemos la crema.
3) Ponemos el queso, los huevos, el sirope de ágave, la nata (crema de leche), la vainilla y la ralladura de limón y batimos. En Thermomix unos 30 segundos a V. 5 o con batidora normal hasta que esté todo integrado.
4) Ponemos la mezcla en el molde que teníamos en el congelador y al horno. Se puede hacer de varias formas esta tarta. La más tradicional es hacerla al baño María metiéndola en una fuente con agua y que se vaya haciendo a baja temperatura y luego se deja dentro del horno hasta que se enfría completamente. Yo la he hecho con la alternativa de horno a 180 º unos 60 minutos y he puesto un recipiente en la base del horno con agua para generar algo de humedad. Pincha para ver si ha cuajado lo suficiente antes de sacarla, o si tienes tiempo la puedes dejar dentro del horno apagado para que se siga haciendo.
5) Si quieres le puedes poner la mermelada una vez desmoldada y fría.
Me he acordado de esta canción que define a la perfección las cualidades de la tarta y además no podía faltar en la lista de spotify de #comesintrigoybailarás.