Los ingredientes que necesitas son pocos, pero el resultado es perfecto para un segundo plato de categoría:
400 g de pechuga de pollo en filetes muy finos
100 g de lonchas de jamón cocido
1 manzana golden
Aceite de oliva
Pimienta molida
Sal Extendemos los filetes de pechuga y los aplanamos un poco más para que queden lo más finos posible. Salpimentamos ligeramente. Descorazonamos la manzana y la cortamos en rodajas, también muy finas. Colocamos unas cuantas rodajas sobre los filetes.
Ponemos encima una loncha de jamón cocido, o las necesarias para cubrir la manzana, pero sin desbordarse por fuera de la pechuga. En mi caso utilicé jamón redondo, cortado finamente a cuchillo.
Enrollamos cada filete de pechuga y ensartamos en unos palos de brocheta que hemos dejado en agua unos minutos para que no se quemen cuando los pongamos al fuego.
Ponemos a calentar una sartén con un poco de aceite de oliva. Cocinamos las brochetas unos 5 minutos por cada lado hasta que estén hechas. También las podemos poner en una plancha o una barbacoa.
Llevamos las brochetas a la mesa enseguida para disfrutar de la manzana caramelizada y el pollo jugoso. Puedes acompañarlas con una salsa de mostaza y miel o barbacoa, por ejemplo. ¡Que aproveche!
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