Introducción:
Que simple y que sencillo es hacer feliz a las personas en la mayoría de las ocasiones y para muestra estos "Huevos Fritos con Patatas Fritas y Lascas de Parmesano" porque nunca nada fue tan barato, fácil y que gustase a grandes y pequeños, a asiduos y a extraños, el típico plato que a todos gusta pero que no todos controlan ¿Quieres aprender a hacerte tus propios "Huevos Fritos" sin necesidad de montar una guerra ante la sartén siempre que te pones a ello? Sigue leyendo.
Un perfecto matrimonio para unos buenos "Huevos Fritos" son sin duda sus amadas y deseadas "Patatas Fritas" que las perfectas deben de tener unas características ideales para ser perfectas:
Crujientes por fuera
Un perfecto Dorado ( que no quemado)
El aderezo ideal
Tiernas y cremosas por dentro
Un poco más y ya tendremos unos "Huevos Fritos de 10", sólo nos resta un acompañamiento ideal como puedan ser unas chistorritas a la brasa, un choricito, un poco de bacon, panceta, unas tiras de pollo, de ternera,etc... en esta ocasión y para que sean más ligeros pero con más sabor le puse unas "Lascas de Parmesano" y les dí un toque especiado y picante con cayena molida, pimienta negra recién molida y unas escamas de sal marina. ¡¡¡PERFECTO!!!
Información nutricional por Ración de 2 Huevos Grandes y 100gr de Patatas Fritas:
451 Calorías
27,55gr de Grasas
36,48gr de Hidratos de Carbono
15,96gr de Proteínas
¡¡¡BIENNN!!! ya se que unos "Huevos Fritos" no son la mejor opción saludable pero bueno que no todo van a ser semillas de chiia, tofu y leche de soja ligera, el cuerpo de vez en cuando también nos pide un poco de alegría ¿No?
Alérgenos e intolerancias:
Rendimiento, Tiempos, Coste y precio de venta:
Numero de Raciones: 2
Tiempo de Preparación: 10 minutos
Tiempo de Cocción: 15 Minutos
Dificultad: Fácil
Coste por Ración: 0,80€
Precio de Venta al Publico: 3€
Ingredientes:
4 Huevos grandes
2 Patatas nuevas medianas
Queso Parmesano
2 Dientes de ajo
1 Chile rojo fresco
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de girasol para freír
Sal marina en escamas
Cayena molida
Pimienta negra
Cebollino fresco
Elaboración:
Comenzaremos por las patatas pues son la elaboración más larga de esta receta. Para ello las lavaremos bien con la piel, las cortamos en rodajas y después en bastones de 1 dedo de grosor aprox. Las lavaremos bien hasta que el agua deje de estar blanquecina por el almidón que suelta y en ese momento las pocharemos en una sartén con abundante aceite de girasol a unos 140ºc hasta que estén tiernas completamente y se deshagan, las reservaremos en una fuente con papel absorvente hasta el momento de servirlas.
Pondremos una sartén a fuego medio con un par de dedos de profundidad de aceite de oliva virgen extra, añadiremos la guindilla en rodajas y el ajo en laminas y doraremos para aromatizar el aceite, sacaremos estos ajos y guindillas y reservamos.
Metemos las patatas a freír para que se doren y se queden crujientes a una temperatura de unos 180ºc, sacamos a una fuente con papel absorvente, despues a un bol y salpimentamos.
Subimos la potencia del fuego al máximo y dejamos que la sartén comience a humear, en ese momento añadimos los huevos uno a uno y los vamos sacando casi inmediatamente, el truco del huevo está en el aceite y que se cocine rápidamente la clara pero no se pase la yema. Colocamos sobre las patatas en el plato donde los vayamos a presentar. Salpimentamos al gusto, añadimos un poco de la cayena y espolvoreamos con el cebollino picado, también podemos añadir los ajos y guindillas que teníamos dorados.
Sacamos unas lascas de parmesano con ayuda de un pelador de patatas y las ponemos sobre los platos, disfrutamos saboreando la cremosidad de la yema, los sabores fuertes del queso y sus calcificaciones, las puntillitas y las doradas patatas, que queréis que os diga...... Ser felices.
Fotos:
Notas, Consejos y Sugerencias:
Es importante que la temperatura del aceite para freír los huevos sea alta porque si no se cuecen.
Las patatas no las peléis porque la piel aporta más crujiente y además si las dejáis cortadas y metidas en agua fría casi helado de un día para otro después de lavarlas del almidón saldrán aún más crujientes.
Huevos frescos y patatas para freír imprescindible.