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TORTILLA DE CALABACIN



Cuento los días pensando en el cambio de horario, adoro los dias largos y luminosos, síntoma inequívoco de la tan deseada primavera, preámbulo de días soleados, de aire tibio que todo lo renueva, señal del buen tiempo que ayuda a que germinen las flores embriagándonos de aromas deliciosos.

Huele el azahar por las calles malagueñas preludio de Semana Santa, se renuevan los colores de nuestras ropas, se desempolvan los trajes de baño, la vida bulle en las calles y plazas.

Por fin los relojes se adelantarán una hora la madrugada de mañana Sábado al Domingo, las manecillas cuando marquen las dos, pasará a ser las tres. Existen multitud de opiniones al respecto, unas en pro, otras en contra; políticos, ecologistas, el sector turístico y energético....quizás no logran ponerse de acuerdo, hay quien opina que el cambio horario modifica el carácter de las personas, otros que es malo para la salud y un largo etcétera.

La culpa de tanto movimiento de las agujas no es otra que la búsqueda de un mayor ahorro energético y curiosamente quienes lo hicieron por vez primera fueron los británicos e irlandeses, que en el año 1916, decidieron realizarlo para no malgastar carbón y no consumir demasiada luz eléctrica. Tres años más tarde, les siguieron España y Francia. Esta medida dejó de realizarse a raiz de la II Guerra Mundial.

En el año 1974, Francia “resucitó” nuevamente la idea, los motivos: la crisis del petróleo; el resto de paises, ahogados por el precio del crudo siguió al país Galo.

Con ésta medida, aunque el día siga teniendo 24 horas, se disfruta un poco más de la luminosidad y claridad del día.

Es por ello, por lo que hoy viernes me he decidido por una sencilla y fácil receta, nutritiva, rápida de hacer a fin de no estar demasiado tiempo pegados a los fogones y disfrutar de un paseo a la caida de la tarde, por la orilla de la mar, por el campo y por las concurridas calles de nuestras ciudades.

¿Como la hice?

Ingredientes: Un calabacín grandecito (o dos medianos), una cebolla blanca dulce, 6 huevos, aceite de oliva virgen (sigo usando de Riogordo, sin filtrar, malagueño), sal.

Para prepararla:

Si el calabacín tiene la piel fina, no es necesaro pelarlo.

Lavar el calabacín antes de trocearlo en rodajas finas.
Pelar la cebolla y cortarla en brounoisse (cuadraditos pequeños)
En una sartén echar aceite de oliva y pochar la cebolla salándola, a fuego lento, con cuidado de que no se queme.
Una vez pochada añadir las rodajas de calabacín y dejar cocinar durante 4 o cinco minutos.
Escurrir en un colador el aceite y reservar el calabacin frito con la cebolla.
En un bol batir las claras de los huevos llegando casi al punto de nieve, añadir las yemas y un poco de sal (al gusto).

Echar lacebolla y el calabacín en el bol y mezclar con los huevos.

Poner la sartén en el fuego con dos cucharadas soperas de aceite y a fuego lento cuajar la tortilla, vuelta y vuelta.

¡¡ Disfruten de un buen fin de semana !!

Fuente: este post proviene de Blog de Mi Cocina Carmen Rosa, donde puedes consultar el contenido original.
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