Cocina

La Lechera Idea guardada 904 veces
La valoración media de 1671 personas es: Excelente

Tarta de limón y leche condensada: la más fácil y rica

Las tartas son los postres por excelencia de las celebraciones. Es difícil imaginar, por ejemplo, un cumpleaños sin su tarta (¡y sus velas!) o el fin del banquete de una boda sin el tradicional corte del pastel por parte de los novios. Pero incluso para eventos más sencillos, como el Día de la Madre o del Padre, o una simple comida familiar o con amigos, siempre queda mejor terminar el menú con una tarta.


 

A la hora de seleccionar la receta del pastel que hacer para esas reuniones distendidas con familiares y amigos, las tartas de manzana y las de queso, especialmente las que no necesitan horno, que se preparan con gelatina o cuajada para darles consistencia, son las preferidas. Por un lado, porque no requieren de una preparación complicada; y por otro, porque son, en cuanto a sabor, de las que más suelen gustar.

Si eres de los que siempre prepara alguna de estas tartas sencillas para tus celebraciones, desde La Lechera te invitamos a que sorprendas la próxima vez con una totalmente diferente: una tarta de limón, galleta y leche condensada. No solo es una tarta que triunfará por su sabor inigualable, porque la untuosidad y dulzura de la leche condensada contrasta de forma magistral con el toque ácido del limón, sino que, además, es muchísimo más fácil de hacer que cualquier tarta de manzana o queso.


 

¿A que te han entrado ganas de prepararla? ¡Te damos la receta al detalle!

Primero, apunta los ingredientes:
- 1 bote de 370 gr de leche condensada La Lechera.

- 1 brick de 200 ml de nata para montar.

- El zumo de 1 limón (o de una lima).

- Galletas tipo María tostadas (la cantidad depende de la altura de la tarta).

- Un tazón de leche para mojar las galletas.

- Galleta desmenuzada y ralladura de limón y lima para decorar.


 

Elaboración de la tarta de leche condensada y limón

Echa en un bol la leche condensada. Agrega la nata y comienza a remover con unas varillas mientras vas vertiendo, poco a poco, el zumo de limón. Remueve todo bien hasta que queden integrados los ingredientes y quede una masa cremosa.


 

A continuación, comienza a montar la tarta. Para ello, forra un molde alargado tipo plum cake con una buena capa de papel film, que te facilitará desmoldarla, y echa en la base una capa generosa de la mezcla de leche condensada, nata y limón.



Una vez extendida la base de la tarta (que al desmoldarla será, realmente, la parte superior de la misma), coloca una capa de galletas mojadas previamente en leche. Ten cuidado: no las empapes mucho o se romperán.


 

Luego, solo queda ir creando capas de 'la masa' y las galletas mojadas en leche hasta completar el alto del molde, cuidando que la última capa sea de galleta (que será la base de la tarta).


 

Usa el sobrante del papel film para ‘cerrar’ la tarta y protegerla de cara al siguiente paso: meter en la nevera por al menos 3 horas para que solidifique.


 

Una vez la tarta haya cogido consistencia, desmolda con cuidado, retira el papel film y decora al gusto, aunque te recomendamos que espolvorees por la superficie ralladura de limón y de lima y galleta desmenuzada.


 

¡Queda buenísima!



Por si tienes aún alguna duda de la elaboración, echa un vistazo al vídeo que hemos grabado con la elaboración.



Como has podido comprobar, es posible salir de las elaboraciones habituales y sorprender a todos con una tarta extraordinariamente rica que se prepara en tiempo récord.

No te compliques y deja a todos con la boca abierta preparando tartas tan sencillas como esta pero con un resultado espectacular. 

¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?

Recomendamos